Cuando el amor viaja: Quintana Roo apuesta por ordenar el turismo de romance
16/07/2026
Autor: Dra. María Valentinotti Dorantes
Cargo: Docente de Tiempo completo Licenciatura en Dirección de Hospitalidad y Turismo

En el Caribe Mexicano, el amor también se organiza, se promociona y se convierte en experiencia turística.  Detrás de una boda frente al mar existe una compleja red de hoteles, agencias, proveedores, transportistas, wedding planners, instituciones públicas y empresas especializadas que hacen posible que el destino no solo sea escenario, sino parte central de la experiencia.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo federal, el turismo de romance abarca múltiples celebraciones vinculadas con momentos significativos de la vida personal y familiar, como bodas destino, entregas de anillo, lunas de miel, aniversarios, renovación de votos, baby moon, segundas nupcias y bodas de fuga.  Por eso, la reciente creación del Consejo Mexicano de Experiencias y Turismo Romántico (COMEXTUR), abre una pregunta clave: ¿cómo ordenar y profesionalizar un segmento que mueve emociones, viajeros y derrama económica?

COMEXTUR fue presentado en Quintana Roo como una iniciativa para fortalecer el turismo de romance y  vincular al sector privado con los destinos turísticos y distintos niveles de gobierno. La propuesta surge en un momento en el que este segmento ya cuenta con una demanda significativa, pero también enfrenta retos de organización, medición y profesionalización.

Para entender su importancia, conviene distinguir tres figuras que participan en la dinámica turística del  destino.

  • Las DMC, por sus siglas en inglés Destination Management Company, son empresas o iniciativas privadas ubicadas en el destino, especializadas en el diseño y operación de experiencias turísticas. No pertenecen al gobierno ni funcionan como asociaciones públicas; son negocios que cuentan con conocimiento local, redes de proveedores y recursos especializados para coordinar eventos, actividades, transportación, entretenimiento y logística.
  • El Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ) tiene una función distinta. En su sitio oficial, el organismo se define como un ente descentralizado del Gobierno del Estado dedicado a fomentar y consolidar la proyección de los destinos turísticos de Quintana Roo a nivel nacional e internacional.
  • COMEXTUR aparece como un tercer actor. No sustituye a las DMC ni al CPTQ; más bien busca articular al sector especializado en turismo de romance y generar estrategias conjuntas entre autoridades, empresarios y prestadores de servicios.

La relevancia de esta propuesta se explica por el peso que tiene el turismo de romance para la región. Según datos retomados por El Economista, en 2025 el Caribe Mexicano recibió cerca de 1.4 millones de  visitantes vinculados con bodas y experiencias románticas. Además, México concentra aproximadamente el 23% del mercado mundial de turismo de romance y, en Quintana Roo, este segmento representa cerca del 24% de los turistas extranjeros que visitan la entidad.

Estos números muestran que el turismo de romance debe entenderse como algo más que la organización de eventos en grandes hoteles. Cada boda, luna de miel o celebración romántica puede involucrar a múltiples actores de la economía local: floristas, banqueteras, fotógrafos, transportistas, músicos, maquillistas, restaurantes, guías, embarcaciones y otros proveedores especializados.

Uno de los principales retos será contar con información más precisa. De acuerdo con 24 Horas Quintana Roo, en el estado existen más de 500 wedding planners, pero el sector aún carece de estadísticas oficiales y censos completos sobre los proveedores que participan en esta industria. Por ello, COMEXTUR buscaría integrar esta cadena de valor al Registro Estatal de Turismo de Quintana Roo, incluyendo floristas, banquetes, transportistas y otros servicios especializados.

Sin embargo, el desafío no es solo organizativo. El Caribe Mexicano también enfrenta retos ambientales que impactan directamente en la experiencia turística. Medios locales en Quintana Roo han reportado que el sargazo ha afectado la realización de bodas en zonas como Playa del Carmen y Tulum, con una caída de hasta 30% en ceremonias durante junio y julio.

Por ello, la sinergia entre estos tres niveles será clave para que el turismo de romance avance de manera más ordenada, competitiva y profesional. La pregunta final es inevitable: ¿podrá el turismo de romance consolidarse como una cadena económica estratégica si, además de reorganizarse y colaborar mejor, debe responder a desafíos ambientales como el sargazo?