¿Qué tan Confiable son los E.U.A. como Aliado?
24/08/2021
Autor: Dr. Juan Carlos Botello// Dr. Werner G.C. Voigt
Cargo: Director Académico Facultad de Comercio Internacional y Logística//Profesor Emérito

Los Talibanes tomaron el domingo, 15 de agosto 2021, el control de Kabul, capital de Afganistán, después de que sus combatientes entraron a la ciudad sin encontrar resistencia y con todas las provincias, excepto una, bajo su control. La catastrófica crisis en Afganistán demuestra de manera sorpresiva que los Estados Unidos son incapaces tanto de conducir el destino de otros países, como proteger a sus aliados. Con el colapso total del gobierno de Afganistán – creado por los E.U.A. – frente a los fanáticos islamistas Talibanes, los Estados Unidos no han logrado evitar este humillante resultado y ahora, únicamente tienen el control del aeropuerto de la capital, Kabul. En una horrible declaración de bancarrota, el Pentágono manifestó el miércoles, 18 de agosto de 2021: “Los Estados Unidos ya no pueden garantizar la seguridad de rutas de acceso al aeropuerto y los 15 000 estadounidenses y los 80 000 afganos que apoyaron a nuestro ejército deben buscar sus propias posibilidades de rescate".

Dos días antes, en vez de dar marcha atrás, Joe Biden se mantuvo firme en su decisión de abandonar a Afganistán y culpó rotundamente a la cobardía del ejército afgano y la falta de integridad y liderazgo del – ahora – expresidente Ashraf Ghani. Respondiendo a la frialdad del gobierno de los E.U.A. hacia las decenas y decenas de miles de afganos en peligro de ser abatidos, nuestro secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó con impresionante valentía, qué por medio de nuestra embajada en Irán, se están procesando las primeras solicitudes de asilo para afganos, especialmente mujeres y niños que quieren abandonar su país de origen. Así México, admirablemente, ahora forma parte de los pocos países que recibirán refugiados afganos.

Los combatientes Talibanes lograron cerrar su victoria en solo 11 días sin encontrar resistencia alguna por parte de los ejércitos estadounidense y afgano. Los Estados Unidos sufrieron un humillante y completo fracaso sin conseguir reconstruir un Afganistán en paz, democratizar y estabilizar al país. Ahora, por la derrota de los E.U.A. en Afganistán, el país se encuentra en vísperas de una próxima catástrofe humanitaria ante la horrible brutalidad de los Talibanes.

Tras la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos han ido perdiendo todas sus guerras. En Corea, después de 3 años y millones de muertos, Pyongyang – donde entrara el general MacArthur – es desde 1953 la capital de una dictadura comunista: Corea del Norte.

En Vietnam, la imagen de un helicóptero evacuando desde el techo de la embajada estadounidense a los últimos refugiados, es simbólica por la derrota de E.U. a manos de los comunistas llamados Vietcong que dejó 58 000 muertos estadounidenses.

En Irak, la guerra más impopular en la historia reciente, se prepara ahora la salida total del ejército de E.U.A. después de 17 años, dejando un estado fallido, sin eliminar el núcleo del extremista y terrorista Estado Islámico.

Y ahora, estos 20 años de ocupación de Afganistán y una inversión de un billón de dólares, demuestran una vez más que la construcción de una democracia y un estado de derecho no se puede imponer desde fuera. La democracia no se exporta con bombardeos sino debe resultar de la propia voluntad política de un pueblo. Esa voluntad nunca se estableció en Afganistán – un país esencialmente primitivo y totalmente enfocado en relaciones entre familias, clanes y tribus brutales. Los E.U.A nunca lograron entender esa realidad, pero ¿Cuál será el costo que tendrá que pagar Afganistán y el mundo por los errores de E.U.A.? ¿Acaso estamos en la víspera de un problema mayor del cual no nos hemos dado cuenta?