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[El Dr. Francisco Javier Pizarro, abordó la evolución de este emblema.]

Para entender porque el águila bicéfala se convierte en algo tan poderoso, no sólo para Carlos V, quien la utilizó como símbolo de su imperio; sino también para otros personajes históricos como Napoleón Bonaparte o Maximiliano en México, es necesario llegar a las raíces, señaló el Dr. Francisco Javier Pizarro, Profesor Honorario de la Facultad de Arquitectura de la UPAEP. 

“Desde el Imperio Hitita hasta la actualidad encontramos águilas bicéfalas, la podemos encontrar en los escudos de fútbol o las universidades, por mencionar algunos ejemplos”. 

Explicó que la evolución de este emblema va desde el águila real, pasando por el águila imperial llegando a la bicéfala, pero siempre ha sido símbolo de poder, de fortaleza, de ave victoriosa, “cuando se reparten los dioses del Olimpo las aves, Júpiter elije el águila y la hace portador del rayo; Aristóteles dice que es la única ave que es divina; San Jerónimo menciona que el águila es el símbolo de la ascensión y la oración”.

Destacó que este ser alado de dos cabezas es uno de los símbolos europeos más antiguos que se encuentran en el paganismo, el cristianismo, en la época de los grandes imperios; desde Asia Oriental hasta Europa del Este se sigue teniendo al águila como símbolo.

El también Director de la Real Academia de las Letras y Artes de Extremadura, mencionó que el primer momento histórico en el que aparece el uso de este ser es durante el Imperio Hitita, que ocupó principalmente el actual territorio de Turquía del s. XVII al s.XII A.C.; este emblema se encuentra principalmente en Hattusa que era la capital del Imperio, primordialmente en las puertas de la gran ciudad.

“Este símbolo representaba la divinidad a través del águila bicéfala con las alas extendidas y la humanidad, de alguna forma representada por las liebres que sostiene en sus garras. Esto también lo encontramos en diferentes localidades de España.

Durante el Siglo I A.C, podemos encontrar el águila como símbolo de las legiones romanas, recalcó que no eran bicéfalas, pero denotaba el sentido de poderío del imperio.

Es el Emperador Comneno quien adopta por vez primera el águila de dos cabezas como símbolo de su Imperio, “es posible que Comneno esté buscando representar la unión de los imperios de Oriente y Occidente con la apropiación del águila de dos cabezas”.   

Añadió que el águila bicéfala llega a situarse en un espacio histórico y fundamental, el Sacro Imperio Romano Germánico, en este caso el águila fue utilizada por vez primera por Federico I en el S.XII y comienza a consolidarse como un elemento heráldico occidental.

“Durante el S.XV empieza a haber un cambio fundamental que poco a poco nos va acercando al águila bicéfala que encontramos en Puebla; el águila comienza a ser portadora de algo más, no es solo el símbolo, se convierte en tenante”.

Explicó que en la heráldica nobiliaria o imperial recurre a elementos que representen la nobleza, la autoridad, identidad o poder; los Condes de Habsburgo no son una excepción, quienes darán origen al águila bicéfala carolina.

“Durante el reinado de Federico III, es el momento en que los Habsburgo logran que el título de emperador sea hereditario y es con Maximiliano I que esta casa adopta el águila bicéfala como símbolo de su Imperio”.

Añadió que con la llegada de Carlos I de España y V de Alemania al trono de la Corona Española el uso del águila bicéfala en el Imperio cobra mucha mayor fuerza.

“Carlos V asume la bicéfala de los Habsburgo, pero también el águila de San Juan de la cual era muy devota la Reina Católica, pero para entender como convierte Carlos V al águila en algo tan poderoso hay que entender un poco la relación que tiene Carlos V con ésta, así como su personalidad la cual encaja perfectamente en la descripción de Soldado de Cristo”.

Indicó que durante esta época de la historia sería común encontrar el águila magnificada en distintas edificaciones, ya que con ello se denotaba la presencia de Carlos V en los diferentes territorios que pertenecían al Imperio.

Subrayó que es así como el águila bicéfala del Imperio Carolino llega a los territorios de la Nueva España, sin embargo, no era la primera vez que en el “Nuevo Mundo” se encontraban representaciones de seres alados de dos cabezas, basta ver los bordados que se pueden encontrar en algunas prendas precolombinas en el estado de Oaxaca.

“La simbiosis entre lo carolino y lo religioso se produce también aquí, donde podemos encontrar águilas bicéfalas en las puertas de distintos templos, ya que, las catedrales y templos que se construyesen en nuevos territorios estarían bajo responsabilidad de la autoridad real”.

Finalmente destacó que el águila bicéfala que encontramos en Puebla se convierte en un elemento en el que se simboliza la bendición Papal de Real Patronato Carolino y la relación entre el poder santifico del corazón de Jesús para las almas y el protector del Carolino para los pueblos,” es una asociación clarísima entre el mundo divino y el poder imperial”.  

 

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