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[Andrea Gutiérrez culminó su preparación profesional en Brasil]

“La verdad no estaba en mis planes hacer un intercambio, lo único que tenía en mente era terminar la universidad y seguir con mis proyectos, sin embargo, llegué al punto en que me faltaban solo 4 materias que no se abrirían al siguiente semestre, al hablar con mi Coordinadora, me sugirió realizar un intercambio”, relató Andrea Gutiérrez Flores, estudiante de Relaciones Internacionales quien cursó el último semestre en Sao Paolo, Brasil.

Debido a que inició su proceso de intercambio de manera extemporánea perdió la oportunidad de aplicar al programa de ISEP, no obstante, encontró entre las universidades que tienen convenio con UPAEP, la opción perfecta donde cursaría las cuatro materias con las que finalizaría su licenciatura.

“Seré sincera, no me causó tanta emoción el haber elegido Brasil, pues era un lugar que ya conocía pues en 2016 estuve de voluntaria en los Juegos Olímpicos, pero ahora que regresé lo vi como una oportunidad gigante porque pude cursar mis materias en el tiempo en que debía y porque pude retomar el idioma; ahora ya lo hablo a la perfección, al grado de que llego a confundir palabras pues es muy parecido al español”, confesó. 

Agregó que cuatro meses antes de irse de voluntaria empezó un curso de portugués sabatino, donde estudiaba 4 horas, practicaba con videos en Youtube y tomó otro curso a través de la agencia EF que le fue otorgado por el comité olímpico como regalo para los voluntarios.

“Aun así es difícil, no es lo mismo en el curso que practicarlo todo el día, además de que los acentos cambian, al principio no identificaba de qué ciudad eran aquellos con quienes hablaba y ahora tengo esa capacidad”, expresó.

Entre las experiencias que tuvo en Brasil, relató que acudió a Rock en Río, un encuentro de bandas de rock y tuvo la suerte de escuchar a su artista favorito Justin Timberlake y también a Alicia Keys.

“Fue toda una historia, realmente me decidí a ir al concierto una semana antes y obviamente los boletos ya estaban agotados, conseguí por internet quien los vendiera y aunque al igual que en México podría ser que me vieran la cara, me arriesgué; afortunadamente la chica que me vendió el boleto no sacó ventaja en nada, me lo vendió a como ella lo compró y pues fui sola al concierto, pero allí encontré a un amigo que hice en los Juegos Olímpicos que resultó que estudiaba también en la Universidad de Sao Paulo, ahí me presentó a muchos de sus amigos y fue padrísimo. Me hizo darme cuenta que no por estar solo significa que vas a pasártela mal, es mejor ir a la aventura porque eso nos da la posibilidad de conocer a nuevas personas”, expuso Andrea Gutiérrez.

Como todo viaje, hay experiencias buenas y no tan buenas, hechos que nos impactan porque culturalmente no estamos acostumbrados o acciones que provocamos reacciones porque los demás no lo acostumbran, y en este caso, no fue la excepción.
Andrea narró que en uno de sus primeros días de los muchos que viviría en Brasil, entró a un lugar donde vendían pizza y empezó a comerla con la mano, pero sintió que todos en el lugar la observaban y es que, a los brasileiros no les gusta tocar su comida, comen con cubiertos o si van comer una botana, toman una servilleta para evitar el contacto,

“Para empezar ellos comen a las 12:00, y para mí la comida es a las 15:00 horas, entonces eran las dos razones por las que la gente me observaba, en primera porque era tardísimo y la otra porque tomé la pizza con las manos y es considerado como de mala educación. Otro choque cultural fue el desayuno, Brasil tiene fama de tener buena gastronomía, y sí la tienen, pero el desayuno se limita a un café y un bolillo, no hay nada más, por eso es que comen tan temprano, a las 12 ya te estás muriendo de hambre”, narró la estudiante de RI.

En el aspecto académico,  reconoció Andrea, contó con profesores sumamente preparados y compañeros que se peleaban por hablar. Por las materias que cursó fue matriculada en dos facultades: Filosofía y Letras y en Relaciones Internacionales y en el caso de su profesor de Cultura Japonesa, es de ascendencia japonesa.

“Eso es algo que tiene Sao Paulo, debido a la migración puedes encontrar asiáticos, italianos, alemanes, tienen mezcla de todos, eso me gustaba de la Universidad, que las materias eran impartidas por nativos, eso hacía que las clases fueran más acercadas a la realidad cultural sin necesidad de ir a ese país del que se está aprendiendo”, destacó.

Ahora, Brasil le ha brindado la posibilidad de regresar a realizar sus prácticas profesionales, previo a terminar su periodo de intercambio, envió currículum a varias empresas, entre ellas Amazon, Samsung y Procter and Gamble quienes la citaron para entrevista.

“Es algo que aprendí de los brasileiros, son muy independientes, y muy atrevidos, ellos empiezan a buscar prácticas desde que son estudiantes, y a diferencia de México, allá sí les pagan a los practicantes. Espero poder ser admitida en alguna de estas compañías para seguir aumentando mi experiencia”, comentó.

En este sentido, aconsejó a sus compañeros a cursar un intercambio en este país pues buscan mucha gente que hable español e inglés.

“Esa es una oportunidad súper grande que los estudiantes debemos aprovechar, pensar en ese tipo de idiomas que a lo mejor no son tan demandados, pero que pueden dejar grandes beneficios para nuestra vida profesional”, acotó.

Así mismo, invitó a la comunidad estudiantil atreverse a ir a otro lugar que no sea España, y que si tienen temor a otro idioma como lo es el inglés o francés, que intenten con el portugués pues es muy parecido al español.

“Conocí a muchas personas que no sabían nada de portugués y en un mes ya estaban comunicándose, no tengan miedo, se puede entender, hay maneras de entenderse y también los beneficios académicos son mucho mejores que si te vas a un país que habla tu mismo idioma porque siempre se trata de ir creciendo y Brasil creo es un país que está creciendo mucho, que tiene mucho que ofrecer.” 

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