“No hay mayor hambre que el de no luchar por cumplir tus sueños”
21/04/2026
Autor: Dr. David Sánchez Sánchez
Cargo: Investigador SPES, investigador SNII de la Facultad de Humanidades

Hoy en TU HISTORIA recorremos el sentido en nuestro presente de una frase que se pronuncia desde hace décadas asociada a los que desean estudiar programas vinculados a las humanidades: “Te vas a morir de hambre”. Esta argumentación, a modo de advertencia o aviso, para aquellos que deciden un camino que aparentemente no tendrá sostenibilidad financiera a la larga, sacude como un largo invierno a estudiantes y padres de familia creando una desmotivación exagerada hacia dicha decisión vinculada a la historia, el arte, la literatura, la gestión cultural… ¿Acaso hoy alguien puede asegurarnos el ingreso de un alto rédito económico a nivel mundial en nuestras profesiones actuales alejados incluso de los grandes pilares que son la realización personal (cumplir tus sueños) y las nuevas formas de trabajo interconectadas a nivel global? Este pensamiento no es excluyente de que queramos tener puntos a favor desde el primer día para lograr una estabilidad financiera que esté alineada con nuestra familia, nuestro deber con la sociedad y con el compromiso del bien común. ¿Por dónde podemos comenzar para alinear dichos objetivos?

La expresión clásica de "Conócete a ti mismo", atribuida a Sócrates, quiebra cualquier duro invierno y dota de salud a la persona ante cualquier desierto motivacional. Si lo llevamos a nuestro presente debemos preguntarnos si renunciar y/o quebrar los sueños de horizontes profesionales vinculados a las humanidades ayudan o no y si ello tiene consecuencias mayores. Sin perder la sensatez de ser realistas estamos fallando a la propia sociedad cuando actuamos contra una vocación que nace. Rápidamente pueden venirnos a la cabeza nombres de personajes que han pasado a la historia por tener infancias desmotivadoras y llenas de fracasos, pero en este texto incidiremos en la parte de la sociedad que está pesando en iniciar este camino.

Debes mirarte a ti mismo. ¿Eres de los que ve una serie admirado por las nuevas narrativas? ¿Los nuevos espacios de ocio y entretenimiento -videojuegos, películas, novelas, podcast…- crean emociones en tu persona que van más allá de gastar el tiempo con nuevas tecnologías? ¿Percibes que una obra de arte puede ser una llave para el respeto entre culturas? ¿La música es parte de tu admiración por sentirte vivo? ¿Redactar un texto inspirador que abra nuevos mundos de expresión es parte de tu identidad? ¿Descubrir a otros el camino de la cultura mediante acciones de intervención social hace que sonrías a diario? ¿Viajar en el tiempo hacia el pasado y/o proyectarte hacia el futuro supone un foco de atracción en tu presente?… ¿La verdadera riqueza está en el supuesto sueldo de cinco cifras (en México) que recibirás el primer día si decides ciertos caminos (donde algunos excluyen a las humanidades) y que no estuvieran alineados con tus propios sueños?

Lo cierto es que tus sueños deben estar alineados a nivel mundial con la pertinencia de cobro de un sueldo que permita tu desarrollo económico en sociedad. ¿De qué sirve un salario ante una frustración crónica con el paso de los años de no haber sido quien quisiste ser? ¿De qué sirve la riqueza sin la motivación de levantarte cada día poniéndote al servicio de la sociedad haciendo lo que realmente quieres hacer? ¿De qué sirve querer cambiar el mundo desde el lado incorrecto de la historia?

Hoy nadie puede prometerte a nivel mundial un trabajo con un título universitario de cualquier disciplina en la mano, pues sin tu esfuerzo, tu lucha y tu dedicación desde el primer día, nada está ganado, pero a la par todo está por ganar y en cualquier parte del mundo. Todo depende de ti sumado a la formación de la calidad que has recibido dentro de una disciplina académica y para ello es necesario algo que te susurro en estas líneas y que gritarás al cielo cuando lo entiendas: Sonríe y ama a tu profesión. Nadie sabe qué profesiones serán las de mayor ingreso económico dentro de veinte años o incluso qué “nuevas” profesiones habrá. Lo que sí sabemos es que la CULTURA con mayúsculas será cada vez más determinante en los proyectos sociales a nivel global. ¿Y saben una cosa? México es potencia mundial en cultura a fecha del primer cuarto del siglo XXI. En la Facultad de Humanidades hemos iniciado nuevos proyectos junto a los estudiantes que no olvidan la tecnología educativa de base, el encuentro entre personas, la adaptación a la realidad inmediata… pero que a la par se adaptan a las más modernas tecnologías y acciones mediadas por la IA y la realidad aumentada accesibles desde la cercanía del barrio al último confín del mundo.

Hoy, los mexicanos somos los mejores embajadores culturales de un mundo en fraternidad y unión. Mis estudiantes han roto la barrera del estigma social, han pulverizado los muros de la presión mediática, han sacudido los cimientos de un falso capitalismo idealizado del que no deberían ser partícipes, han vencido numerosas batallas contra enemigos falso tecnócratas positivistas que los menosprecian, han diezmado los argumentos de que solo ignorantes y malos estudiantes se dedican a estas disciplinas… En otro ámbito, mis estudiantes han consolidado su función al servicio de la democracia, han sembrado en desiertos sonrisas en almas perdidas, han generado espacios de diálogo en sociedades enfrentadas, han propiciado el desarrollo económico mediante la cultura, han engrandecido al común de los mortales frente a Goliats, han renacido constantemente frente a lo duro de la propia vida acercándose a la grandeza de levantarse cada día con las fuerzas de consolidar mejores ámbitos sociales a través del Arte, la Historia, la Literatura… En esta parte final me dirijo directamente a mis estudiantes ya titulados que están trabajando en Irlanda, Italia, EEUU, Francia… y por supuesto también en nuestro amado México; y me dirijo a mis estudiantes que cariñosamente llamo “empanadillas” y que siguen cursando el programa de la Licenciatura en Humanidades y Gestión Cultural. Todos y cada uno de ustedes sois la verdadera riqueza, una riqueza en sí misma, ni medible ni cuantificable, que luchando por vuestros propios sueños os ponéis al servicio de la sociedad como profesionales Duc in Altum y hacéis del mundo un lugar mejor.

Si buscas transformar tu pasión por la cultura en una carrera profesional con impacto social, la Licenciatura en Humanidades y Gestión Cultural es tu mejor opción. Como referente entre las mejores universidades privadas en Puebla, UPAEP te ofrece un ecosistema de formación integral para liderar proyectos culturales con visión global. Inscríbete hoy y prepárate para estudiar en una de las instituciones con mayor prestigio y sintonía estratégica de la región. Visita nuestro sitio oficial para conocer el plan de estudios y dar el siguiente paso en tu futuro profesional.