Análisis de la baja efectividad en las campañas de vacunación (Sarampión e Influenza) en México
De acuerdo con el último reporte de la Secretaría de Salud (2026), se han confirmado 13,408 casos de Sarampión en México, siendo los menores de 1 a 4 años los que mayor número de casos han presentado. Sin embargo, la pregunta que se hace es: ¿por qué la ciudadanía no se vacuna a pesar de los casos activos que se dan a conocer?
Para contestar lo anterior, la alumna Thania Jeannet Nava de la Cruz, del programa doctoral en Dirección y Mercadotecnia, realizó una investigación cuyo objetivo fue determinar de qué manera la mercadotecnia social puede influir en la promoción y aplicación de la vacuna de sarampión e influenza en México. En dicha investigación se pudo constatar que la falta de información es una de las causas por las que la población no se vacuna aunado al bajo nivel educativo. Estos datos se obtuvieron al analizar la percepción y conocimiento sobre las vacunas, factores que influencian la prescripción y aplicación, comunicación y educación al paciente, retos y obstáculos en la vacunación y, sobre todo, identificar qué estrategias de marketing social pueden aportar en la educación de la población.
En cuanto a la percepción que tiene la población sobre las vacunas se resaltó que cuando llegan a aplicárselas lo hacen solo por costumbre (en el caso de la vacuna de influenza) y, en contraste, otros no lo hacen por miedo a los efectos secundarios que -según ellos- ocasionan. Otro grupo considera que dichos virus no son de alto riesgo o que ya no existen. Y, por otro lado, la información que se le proporciona a la población en los centros de salud no es suficiente, ya que es poco el tiempo que tienen en la consulta los doctores con sus pacientes para darles toda la información sobre los riesgos de no aplicárselas, pero que sí se les comenta la importancia de la prevención a través de la vacunación.
A pesar de ello, existen algunos obstáculos que se enfrentan como la ignorancia, ya que consideran la vacunación como algo del pasado o que ya no es tan riesgoso como lo fue el COVID. También, la poca o nula información que hay en algunos centros de salud y, además, que no hay vacunas disponibles para la población, por lo que no las ofrecen. Por otra parte, las personas no le dan importancia a ninguno de los dos virus debido a que no se les comunica a los padres de familia las vacunas que deben aplicarles a los hijos o a las personas vulnerables. Y, finalmente, uno de los retos más importantes es el hecho que la población cuenta con un nivel bajo educativo y, por lo tanto, no tienen el conocimiento de los riesgos de no vacunarse.
Y, aquí es donde se hace la pregunta: ¿cómo pueden las campañas de mercadotecnia social enfrentar los retos y obstáculos que se mencionaron anteriormente? El marketing social es la aplicación de los principios de marketing para influir en las actitudes y comportamiento de los públicos metas, para el bien de las personas y las comunidades en pro del bien común; por ello, profesionales de la salud en otros países han hecho uso de campañas de marketing social para promover la vacunación en niños; así como, campañas de vacunación en las universidades. Además, para concientizar a la población de los beneficios de vacunarse y bajar los índices de no vacunación a nivel mundial se deben realizar campañas que cambien actitudes y creencias en la población, ya que algunos piensan que el virus del sarampión ya está erradicado y por eso no vacunan a sus hijos a temprana edad o en su vida adulta. También se deben mejorar los canales de distribución para que las vacunas lleguen realmente a los grupos de alto riesgo tales como, adultos mayores de 65 años, mujeres embarazadas y niños.
Finalmente, se menciona que dentro de las estrategias de marketing social se considera que se deben mejorar los canales de comunicación con la información correcta sobre beneficios de aplicarse las vacunas y, a su vez, los riesgos de no aplicárselas, a través campañas de educación y conocimiento, tanto a los papás con niños en kínder y primaria, como a los estudiantes de nivel medio superior y superior, con el fin de ir educando a toda la población. Así mismo, aumentar el uso de redes sociales y páginas web donde puedan conocer la información de cada una de las vacunas de una manera sencilla y práctica no solo para la prevención sino también para enfatizar los riesgos de contagio.
A partir de la pandemia de 2020, el uso de la mercadotecnia social se intensificó como herramienta analítica en el sector salud y destacan investigaciones sobre la gestión de la resiliencia y salud mental ante la COVID-19 (Burke & Tolbert, 2021), así como el análisis del comportamiento social frente a la aceptación de la vacuna contra el SARS-CoV-2 (Hunter & Hooper, 2021). Bajo este contexto, las aportaciones del estudio realizado por la alumna Thania Nava poseen un valor teórico incremental al robustecer la literatura del marketing social aplicado a la inmunización. Es evidente entonces que, no solo se deben aplicar las herramientas de la mercadotecnia social en lugares donde ya se han presentado brotes de sarampión y de influenza, ya que actualmente la inmigración y los viajes internacionales son factores de riesgo. Todos deben estar consciente del cuidado a la salud y sobre todo cuidar de aquellos a quién amamos.
Ver artículo completo del estudio: https://lnkd.in/ehfd3Ceb










