Más allá de los negocios: enseñar emprendimiento para transformar realidades
16/05/2026
Autor: Mtra. Ana Laura Domínguez Paredes
Cargo: konector UPAEP

"Nadie se salva solo; únicamente es posible salvarse juntos." — Papa Francisco, Fratelli Tutti

Esta reflexión del Papa Francisco nos invita a mirar el emprendimiento desde una perspectiva más humana y colaborativa. Más allá de crear proyectos o desarrollar ideas innovadoras, emprender también puede convertirse en una oportunidad para generar encuentros, fortalecer comunidades y construir soluciones que aporten positivamente a la sociedad.

En un contexto de constantes cambios sociales, económicos y tecnológicos, la Universidad enfrenta el reto de formar estudiantes capaces no solo de adaptarse al mundo, sino también de contribuir a transformarlo con responsabilidad, creatividad y sentido ético.

Hablar de emprendimiento hoy, implica mucho más que aprender herramientas de negocio. Significa desarrollar la capacidad de escuchar, observar las necesidades del entorno y trabajar junto con otras personas para encontrar soluciones que generen valor social y humano. Detrás de cada comunidad existen historias, tradiciones y experiencias que enriquecen profundamente los procesos de innovación.

Esta visión conecta con el pensamiento humanista de la Iglesia. Desde Rerum Novarum, el Papa León XIII destacaba la importancia de que la economía y el trabajo estuvieran siempre al servicio de la dignidad humana. Más recientemente, el Papa Francisco, en Fratelli Tutti y Laudato si’, nos recuerda que la educación tiene un papel fundamental en la construcción de una cultura del encuentro, la solidaridad y el cuidado de los demás.

En este contexto, metodologías como Lean Startup pueden convertirse en herramientas muy valiosas dentro del aula cuando se orientan hacia el aprendizaje experiencial y el contacto con la realidad. Un ejemplo de ello fue el trabajo realizado con emprendedores informales de Ixtenco, Tlaxcala. A través de visitas, conversaciones y pequeños experimentos, el estudiante Daniel Alberto García Baltazar de la carrera de Administración Financiera y Bursátil, logró comprender mejor las dificultades que enfrentaban artesanos y comerciantes para calcular costos y establecer precios adecuados para sus productos.

Gracias a este proceso de cercanía y aprendizaje continuo, la propuesta inicial evolucionó hasta convertirse en una herramienta más útil y adaptada a las necesidades reales de la comunidad. Más allá del resultado técnico, la experiencia permitió comprender que innovar también implica escuchar, aprender de los demás y construir soluciones de manera colaborativa.

Esta forma de enseñar emprendimiento ayuda a que los estudiantes desarrollen no solo habilidades técnicas, sino también empatía, compromiso social y una visión más humana de la innovación. Como señalaba Jacques Maritain, la educación debe contribuir a formar personas libres y responsables, capaces de poner sus talentos al servicio de los demás.