El Dr. Rubén Sánchez destaca la transición de la razón instrumental a la comunidad en una charla para directivos y secretarios.
La Vicerrectoría Académica de UPAEP llevó a cabo una sesión de trabajo dirigida a los Directores de Programas Académicos y Secretarios Académicos de todos los decanatos. El encuentro tuvo como eje central la conferencia del Dr. Rubén Sánchez, investigador del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) nivel II, quien abordó la relación entre educación y empatía desde el pensamiento de Edith Stein.
Redefiniendo la empatía en la gestión
En su intervención, el Dr. Rubén Sánchez aclaró que la empatía no es simplemente "ponerse en los zapatos del otro" o identificarse plenamente con sus sentimientos. Citando a Edith Stein, patrona de la Vicerrectoría Académica, la definió como la "aprehensión de vivencias ajenas", una capacidad que permite enriquecer la propia experiencia a través de la perspectiva del otro.
Sánchez subrayó que este concepto es vital para la gestión con colaboradores y estudiantes, ya que permite comprender el mundo en el que el otro vive. Según el ponente, si un docente o directivo no logra ser empático, se corre el riesgo de convertir la relación educativa en un trato entre sujeto y objeto, anulando el encuentro interpersonal.
De la sociedad mecánica a la comunidad
Uno de los puntos más críticos de la conferencia fue el análisis de la "sociedad del cansancio" y el uso de la razón instrumental en la educación actual. El académico contrastó el modelo de "sociedad", basado en relaciones mecánicas y contractuales donde la persona es un medio, frente al modelo de "comunidad".
Para el especialista, la comunidad se funda en relaciones afectivas, duraderas y de confianza, donde se ve al individuo como un fin en sí mismo. "Necesitamos recuperar un sentido de comunidad que tiene que ver con la esencia de la persona y que consiste en establecer relaciones fundadas en la solidaridad", señaló Sánchez ante el auditorio.
El reto de la formación integral
La charla también profundizó en la diferencia entre enseñanza y formación. Mientras la enseñanza se centra en el entendimiento y la transmisión de conocimientos verdaderos, la formación tiene como núcleo el alma y la voluntad. El fin último de la educación es que el estudiante alcance su desarrollo total y se independice para formarse a sí mismo.
El encuentro concluyó con una invitación a los directivos a ejercer una "razón cordial" que busque el bien del otro y cuide los intereses de la comunidad universitaria. Como cierre del evento, se entregaron ejemplares de obras especializadas en educación y empatía a los asistentes que participaron en la dinámica de reflexión final.
Esta conferencia marca una pauta en el fortalecimiento de la identidad institucional, reafirmando el compromiso de los líderes académicos con una formación que trascienda lo técnico para centrarse en la dignidad de la persona.
















