Este tipo de iniciativas forman parte de una estrategia educativa que busca formar arquitectos capaces de responder a contextos reales, desde proyectos comunitarios hasta desarrollos internacionales.
Estudiantes y académicos de la Facultad de Arquitectura de UPAEP presentaron el anteproyecto arquitectónico de la Parroquia Jesús Buen Pastor, ubicada en la zona de Clavijero, resultado de un proceso de diseño participativo que involucró a estudiantes, académicos y comunidad, con el objetivo de mejorar los espacios religiosos y urbanos en beneficio social.
Adán Hernández Gómez, director de la Facultad de Arquitectura, subrayó que este tipo de proyectos forman parte del ADN institucional, al privilegiar la vinculación directa con la sociedad. “Para nosotros es fundamental involucrar a los estudiantes en proyectos reales, donde puedan interpretar necesidades concretas de las personas y proponer soluciones con sensibilidad social”, afirmó.
El proyecto no solo contempla la ampliación del templo, sino una intervención más amplia en la zona de Clavijero, al nororiente de la capital poblana, donde confluyen diversas colonias con problemáticas de infraestructura, seguridad y deterioro urbano.
Por su parte, Octavio Flores Hidalgo, profesor investigador, destacó que el aprendizaje situado en contextos reales permite un crecimiento integral. “Este ejercicio fortalece la construcción del bien común; todos aprendemos: alumnos, docentes y comunidad”, explicó. Añadió que la parroquia funciona como un punto de encuentro social, pero actualmente resulta insuficiente ante la demanda de fieles, por lo que se propone una ampliación cercana al 30% de su capacidad.
El sacerdote Marco Antonio Sánchez, párroco de la comunidad, reconoció el impacto del proyecto más allá del ámbito religioso. “No solo buscamos mejorar el templo, sino generar espacios dignos, seguros y funcionales que fortalezcan la convivencia y la vida comunitaria”, señaló. Asimismo, destacó la importancia de trabajar con especialistas y estudiantes para lograr soluciones integrales.
Desde la perspectiva estudiantil, Karla Serrano Tobón, alumna de Arquitectura y tercer lugar nacional del concurso Esports, enfatizó el valor formativo de este tipo de experiencias. “No es lo mismo diseñar desde el aula que hacerlo con una comunidad real. Aquí aprendemos a escuchar, investigar y adaptar nuestras propuestas a distintas necesidades”, comentó. Explicó que el proceso incluyó encuestas, entrevistas y dinámicas con niños, jóvenes y adultos para comprender el uso cotidiano del espacio.
El proyecto inició con ocho propuestas desarrolladas por estudiantes, las cuales fueron depuradas hasta consolidarse en un anteproyecto integral. Este contempla intervenciones que podrían alcanzar hasta 2,000 metros cuadrados, incluyendo mejoras en el templo, atrio y espacios de catequesis, con una ejecución prevista por etapas según las posibilidades de la comunidad.
Las autoridades académicas señalaron que este tipo de iniciativas son de largo plazo y forman parte de una estrategia educativa que busca formar arquitectos capaces de responder a contextos reales, desde proyectos comunitarios hasta desarrollos internacionales.
Finalmente, en el marco del próximo 53 aniversario de UPAEP, los participantes coincidieron en que este ejercicio refleja el compromiso de la Institución con la formación integral de sus estudiantes y la transformación positiva del entorno social.
Con este proyecto, la Facultad de Arquitectura reafirma su vocación de servicio, al tiempo que brinda a sus estudiantes la oportunidad de trascender el aula y contribuir directamente al bienestar de la comunidad.
















