La realidad extendida fortalece el aprendizaje significativo y acerca a los estudiantes a los retos reales de la industria desde las aulas.
Con el propósito de fortalecer la formación de ingenieros capaces de responder a los desafíos de la industria digital, UPAEP consolida el desarrollo de laboratorios inmersivos que permiten a los estudiantes vivir experiencias de aprendizaje significativo mediante tecnologías de realidad virtual, aumentada y mixta, reduciendo la brecha entre la Academia y el sector productivo.
Durante la rueda de prensa "Desarrollo de laboratorios inmersivos para experiencias de aprendizaje significativo en Ingeniería Industrial y Automotriz", Luis Cuautle Gutiérrez y José de Jesús Cordero Guridi, profesores de la Facultad de Industrial, Logística y Manufactura de UPAEP, destacaron que estas herramientas representan una nueva etapa en la formación de ingenieros al colocar al estudiante como protagonista de su propio aprendizaje.
Luis Cuautle explicó que los laboratorios inmersivos son entornos avanzados de aprendizaje que integran el mundo físico y el digital para recrear escenarios reales de alta complejidad mediante tecnologías de realidad extendida (XR), las cuales comprenden realidad virtual, aumentada y mixta.
"Los estudiantes dejan de ser espectadores para convertirse en actores de su formación", señaló al explicar que estas plataformas permiten experimentar, interactuar y equivocarse en ambientes completamente seguros, sin poner en riesgo personas, equipos o procesos industriales.
Añadió que estas tecnologías facilitan el acceso a réplicas digitales de maquinaria industrial, líneas de producción, reactores químicos, quirófanos y otros espacios especializados cuyo costo de adquisición suele ser elevado, permitiendo desarrollar competencias prácticas antes de incorporarse al ámbito profesional.
El académico subrayó que diversos estudios en neuroeducación demuestran que la inmersión sensorial incrementa la atención, la motivación y la retención del conocimiento, favoreciendo un aprendizaje mucho más profundo y duradero que el obtenido únicamente mediante clases tradicionales.
Asimismo, destacó que estos entornos digitales permiten desarrollar proyectos multidisciplinarios en los que participan estudiantes de distintas áreas del conocimiento, fortaleciendo habilidades como el pensamiento crítico, la toma de decisiones, la resolución de problemas y el trabajo colaborativo.
En este sentido, enfatizó que el verdadero valor de estas herramientas radica en generar aprendizaje significativo, es decir, experiencias que permitan a los futuros ingenieros comprender los procesos industriales desde la práctica y no únicamente desde la teoría.
Actualmente, UPAEP cuenta con infraestructura especializada como el Laboratorio de Industria 4.0 en el Complejo de Ingenierías y el Maker Space ubicado en la Biblioteca Central, espacios donde la comunidad universitaria puede desarrollar prácticas, simulaciones y proyectos mediante tecnologías inmersivas.
Por su parte, José de Jesús Cordero recordó que el desarrollo de estos laboratorios comenzó en 2019 gracias a proyectos de colaboración con empresas de la región Puebla-Tlaxcala.
Uno de los primeros proyectos consistió en recrear digitalmente el interior de un vehículo pensado para la década de 2030, experiencia que permitió formar especialistas en programación, simulación y digitalización.
Durante la pandemia, explicó, estas herramientas cobraron aún mayor relevancia al permitir que los estudiantes continuaran realizando prácticas mediante ambientes virtuales cuando el acceso a los laboratorios físicos era limitado.
Posteriormente, el Maker Space amplió el alcance de estas tecnologías hacia otras disciplinas como Medicina, Arquitectura e Idiomas.
El profesor destacó que en las licenciaturas de Ingeniería Industrial e Ingeniería en Diseño Automotriz de UPAEP, los estudiantes comienzan a trabajar con estas herramientas desde segundo semestre, avanzando paulatinamente hasta desarrollar proyectos reales para empresas.
Como ejemplo, Cordero mencionó la participación reciente de 15 estudiantes en una simulación digital para una empresa fabricante de arneses automotrices, donde aplicaron conocimientos de manufactura, logística y diseño, además de fortalecer competencias en programación, digitalización, liderazgo y trabajo colaborativo.
El profesor puntualizó que el objetivo no consiste únicamente en enseñar el uso de nuevas tecnologías, sino en formar ingenieros capaces de aprovechar los recursos digitales para resolver problemas reales y generar soluciones de alto valor para la industria.
Ambos especialistas coincidieron en que la digitalización permite construir prototipos virtuales que pueden modificarse, evaluarse y optimizarse de forma inmediata, reduciendo costos, tiempos de desarrollo y riesgos durante los procesos de innovación.
Asimismo, señalaron que prácticamente cualquier proceso puede ser modelado en estos laboratorios, desde líneas de producción, procesos de metrología, logística y manufactura, hasta simulaciones médicas, infraestructura civil, reactores químicos o escenarios financieros.
Luis Cuautle resaltó que una de las mayores fortalezas consiste en replicar digitalmente instalaciones reales de empresas, permitiendo que los estudiantes conozcan previamente los procesos industriales y propongan mejoras antes incluso de incorporarse al mercado laboral.
Indicó que esta metodología reduce significativamente la distancia entre universidad e industria, favoreciendo una transición más rápida y eficiente hacia el ejercicio profesional.
Finalmente, ambos académicos señalaron que la evolución tecnológica exige una actualización permanente de los procesos educativos, por lo que UPAEP mantiene una estrategia de mejora continua que combina laboratorios tradicionales con espacios digitales inmersivos para fortalecer la formación integral de sus estudiantes.
Además, recordaron que las licenciaturas en Ingeniería Industrial e Ingeniería en Diseño Automotriz de UPAEP cuentan con acreditaciones nacionales e internacionales, otorgadas por CASEI y el sello EuroACE, lo que garantiza la calidad de sus programas académicos.
















