Mtra. Martha Socorro Lara Cancino: acompañar para transformar vidas
27/02/2026
Autor: Yolanda Jaimes

“Acompañar es creer en el otro incluso cuando no puede hacerlo por sí mismo”; esa ha sido la huella de la Mtra. Socorro Lara en generaciones de estudiantes.

Hablar de la Mtra. Martha Socorro Lara Cancino es hablar de cercanía, escucha y acompañamiento. A lo largo de su trayectoria en UPAEP, su labor no solo se centró en lo académico, sino en algo mucho más profundo: caminar junto a los estudiantes en sus momentos más desafiantes.

Desde distintos espacios dentro de la Universidad, Socorro se convirtió en un punto de apoyo para generaciones enteras. Su trabajo ha estado marcado por una convicción clara: cada estudiante es una persona única, con una historia, retos y un potencial que muchas veces necesita ser descubierto.

“Los chicos te permiten entrar a una parte muy vulnerable de su vida… y eso es como pisar tierra sagrada”, comparte. Para ella, el acompañamiento no se trata de dar respuestas, sino de ayudarles a reconocer que tienen la capacidad de salir adelante, incluso en medio de las dificultades.

A lo largo de los años, ha sido testigo de historias complejas: estudiantes que enfrentan problemas académicos, personales o emocionales, y que encuentran en ese acompañamiento una oportunidad para reconstruirse. En muchos casos, el éxito no siempre significa permanecer en la institución, sino descubrir un nuevo camino con mayor claridad y sentido.

“Se trata de creer en ellos, incluso cuando ellos mismos no pueden hacerlo”, afirma. Esa confianza ha sido clave para que muchos jóvenes no solo retomen el rumbo, sino que transformen su vida.

Uno de los aspectos más valiosos de su labor ha sido ver el impacto a largo plazo. Estudiantes que años después regresan, no solo para compartir sus logros, sino para agradecer el haber sido escuchados en un momento crucial. Para Socorro, esos encuentros son la confirmación de que acompañar va más allá del presente: deja huella en la vida de las personas.

También reconoce que el contexto de los estudiantes ha cambiado. Las nuevas generaciones enfrentan retos distintos, con dinámicas más complejas y, en muchos casos, con mayor vulnerabilidad emocional. Ante esto, su respuesta ha sido clara: más empatía, más preparación y, sobre todo, más disposición para escuchar.

“Lo que no cambia es la necesidad de ser escuchados”, señala.

En este camino, la Mtra. Socorro Lara Cancino no solo ha acompañado a estudiantes, sino también ha trabajado de la mano con docentes y tutores, fortaleciendo una red de apoyo que pone al centro a la persona.

Su mensaje para las nuevas generaciones es tan sencillo como poderoso: pedir ayuda también es una fortaleza. En un mundo donde los jóvenes parecen tener todas las respuestas al alcance, reconocer la propia vulnerabilidad y acercarse a alguien puede marcar la diferencia.

Porque, al final, acompañar no es dirigir el camino, sino caminar al lado… hasta que cada estudiante descubra su propia ruta.