La Universidad abre un foro permanente de reflexión sobre la Doctrina Social de la Iglesia inspirado en el legado del "Gandhi mexicano".
UPAEP formalizó este 11 de marzo de 2026 la apertura de la Cátedra Anacleto González Flores, un espacio académico de vanguardia diseñado para la investigación y difusión de la doctrina social desde una perspectiva laical. La ceremonia de inauguración, celebrada en el Aula Magna Palafoxiana, contó con la presencia de autoridades eclesiásticas y universitarias que destacaron la vigencia de este beato como modelo de transformación social.
El Rector de la Institución, el Dr. Emilio José Baños Ardavín, señaló que la figura de Anacleto no es solo un recuerdo histórico, sino una inspiración viva para el laicado del siglo XXI. La cátedra ofrecerá durante todo el año conferencias magistrales con distintas personalidades para generar propuestas audaces que promuevan la paz en México.
Un laicado activo: "No somos momias de sacristía"
La Dra. Adriana Ochoa Reynoso, mentora SPES de UPAEP, enfatizó que la vida de Anacleto debe interpelar directamente a la comunidad, invitándola a no ser meros espectadores. Describió al Beato como una "suave brisa de Dios" que, en un contexto de agresión constante como la época cristera, optó por la resistencia pacífica y la formación intelectual en lugar de las armas.
Ochoa destacó que Anacleto enfrentó el mal con una "armadura" basada en la verdad y la oración, dejando un legado de coherencia entre la fe y la vida. Fue enfática al citar el pensamiento del Beato: "No somos momias de sacristía"; el laico debe abandonar la pasividad para comprometerse activamente en la transformación de la sociedad, entendiendo que el evangelio se vive en la cotidianidad.
Educar la conciencia para transformar la sociedad
Por su parte, Monseñor Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), impartió la ponencia magistral centrada en tres dimensiones: formación de la conciencia, compromiso social y coherencia personal. El prelado recordó que la verdadera educación no es acumular datos, sino formar personas capaces de discernir el bien y actuar con libertad interior.
Citando al gran pedagogo John Henry Newman, Monseñor Castro afirmó que "la conciencia es el primer vicario de Cristo", el lugar donde se escucha la verdad. Recordó que al Beato se le conocía como "Maestro Cleto" por su capacidad para despertar en sus alumnos el gusto por la verdad y la justicia, demostrando que un pueblo educado no puede ser manipulado por ideologías.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de una educación centrada únicamente en la técnica y la acumulación de información. Subrayó que el conocimiento, cuando carece de una base ética sólida, corre el riesgo de convertirse en un "instrumento vacío" o en una herramienta de manipulación. Bajo esta premisa, enfatizó que un pueblo verdaderamente educado en la verdad y la responsabilidad es un pueblo que no puede ser fácilmente sometido por intereses externos, superando así la "superficialidad moral" y la indiferencia que fracturan a la sociedad contemporánea.
Legado literario y compromiso hacia el futuro
En el marco del evento, se presentó el libro "Venga a nosotros tu Reino", de Monseñor Ramón Castro, que compila catequesis sobre el reinado de Cristo en clave de servicio y encarnación social. Esta obra busca ser una herramienta práctica para que la fe se traduzca en responsabilidad cívica y construcción del bien común.
Finalmente, Monseñor Castro hizo un llamado a los jóvenes y docentes a no conformarse con vidas cortas o sin ideales. "Educar es sembrar", concluyó, instando a la comunidad educativa a buscar "sueños santos" basados en la justicia y el amor para construir una verdadera escuela de humanidad que trascienda la indiferencia.
Aquí puedes leer el texto íntegro de la reflexión de Monseñor Castro Castro: José Anacleto González Flores: Educar la conciencia, transformar la sociedad
















