La política como forma de caridad
22/04/2026
Autor: Fernanda Bretón
Foto: Gerardo González Piña

Especialistas y autoridades universitarias analizan el legado de Anacleto González Flores como guía para la organización ciudadana frente a las crisis actuales.

UPAEP fue sede de la tercera sesión de la Cátedra Anacleto González Flores, donde se analizó al laico como agente de cambio en el entorno político. El evento reunió a especialistas para discutir cómo la capacidad organizativa y el cooperativismo pueden transformar la realidad nacional. En el Aula Magna Palafoxiana, se destacó la urgencia de superar la polarización y la debilidad institucional a través de la participación ciudadana organizada.

Historia y bases del cambio social

El Dr. Alejandro Cravioto Lebrija, exsecretario de Cultura de Jalisco, expuso cómo la doctrina social de la Iglesia ha guiado el quehacer laical desde finales del siglo XIX. Documentos como la encíclica Rerum Novarum de 1891 defendieron la dignidad del obrero y sentaron las bases para reformas sociales en México. Esta influencia fue tan profunda que las conclusiones de los congresos católicos del siglo XX quedaron plasmadas en el artículo 123 de la Constitución de 1917.

Cravioto resaltó que el Partido Católico Nacional, fundado en 1911, llegó a tener casi 500,000 afiliados dedicados al estudio de la doctrina social. Esta organización buscaba remediar injusticias tras décadas de políticas liberales, demostrando que la acción social es la base de la política efectiva. Los ponentes coincidieron en que involucrarse en la administración pública es una obligación para alcanzar el bien común.

El modelo organizativo de Anacleto

Anacleto González Flores, beato y mártir, es el referente central de esta cátedra por su éxito en la movilización cívica pacífica. En 1918, lideró una estrategia que logró derogar disposiciones anticlericales en Jalisco sin disparar una sola bala. Su método consistía en organizar a la sociedad "cuadra por cuadra y parroquia por parroquia", coordinando respuestas ciudadanas inmediatas.

Su obra magna, la Unión Popular, agrupó a más de medio millón de miembros bajo la consigna "pensamiento y acción". Esta organización funcionaba como una "escuela de esperanza" para formar líderes sociales y no solo creyentes pasivos. Anacleto demostró que la resistencia civil no violenta, mediante boicots y convencimiento persona a persona, puede derrotar decisiones autoritarias.

Liderazgo y caridad política

La Mtra. Cecilia Romero Castillo, consejera nacional del PAN, definió el liderazgo como el don de coordinar esfuerzos con humildad y determinación para servir al grupo. Ante la apatía y la ruptura del tejido social, Romero instó a los ciudadanos a involucrarse en lo que el Papa Francisco denomina "caridad política". Según la ponente, el cambio real proviene de personas organizadas que transitan del individualismo al "nosotros".

Romero explicó que la buena política es la forma más elevada de amor al prójimo cuando busca generar procesos de justicia. En la sesión se reconoció que, aunque existe un desprestigio de la política partidista, la participación ciudadana es indispensable para la democracia. La clave reside en recuperar valores que eviten que el esfuerzo social se desvíe de sus objetivos claros.

El liderazgo como servicio al bien común

La Mtra. Romero Castillo, urgió a los jóvenes a superar la apatía y el individualismo frente a las crisis actuales. Definió el liderazgo no como una estructura de mando, sino como el "don de coordinar esfuerzos con humildad y determinación" al servicio del grupo.

Romero conectó el legado de Anacleto González Flores con el magisterio actual del Papa Francisco, específicamente con el concepto de "caridad política". Según la ponente, involucrarse en los procesos sociales para generar justicia es la forma más elevada de amor al prójimo en el ámbito público.

Un llamado a la juventud universitaria

El Dr. Emilio José Baños Ardavín, Rector de UPAEP, exhortó a los estudiantes a adoptar un modelo de liderazgo transformador basado en el compromiso. Señaló que la plenitud de vida se alcanza cuando el proyecto personal se ofrece generosamente al servicio de la comunidad. El Rector enfatizó que no basta con analizar la realidad, sino que es necesario "hacer que las cosas sucedan".

La jornada concluyó reafirmando que el cambio social empieza en los espacios cercanos, como la universidad y la familia. El Rector Baños Ardavín puntualizó que la formación de líderes con valores trascendentes es la mejor herramienta para construir un futuro con justicia y esperanza. La Cátedra Anacleto González Flores continuará promoviendo el estudio de la doctrina social como motor de transformación en México.