Elizabeth Pérez: la estudiante que transformó su visión en Brasil
17/03/2026
Autor: Fernanda Bretón
Foto: Cortesía

La alumna de Derecho relata cómo su intercambio en la Universidad de Passo Fundo fortaleció su independencia y conciencia social.

Elizabeth Pérez Alvarado, estudiante de la licenciatura en Derecho, cumplió su meta de realizar un intercambio internacional en la Universidad de Passo Fundo, al sur de Brasil. Tras postergar este sueño durante su primera carrera debido a la pandemia, Elizabeth decidió retomar el proceso académico para vivir una experiencia que transformó su perspectiva personal y profesional.

Superar los desafíos administrativos y la incertidumbre

El proceso comenzó con la búsqueda de flexibilidad académica, un punto crítico para los estudiantes de Derecho. Con el respaldo de su director de carrera, logró organizar sus materias para asegurar la compatibilidad con el sistema brasileño. Sin embargo, la preparación no estuvo exenta de retos logísticos.

La gestión de la visa y la acreditación de recursos financieros para una estancia de seis meses fueron los obstáculos más significativos. "Le diría a mi yo del pasado que no se confiara con los tiempos y que fuera muy insistente con los trámites", comenta Elizabeth sobre su aprendizaje burocrático.

El impacto del choque cultural en el sur de Brasil

Al llegar a Passo Fundo, Elizabeth enfrentó una realidad distinta a la mexicana, desde el uso casi exclusivo de pagos digitales hasta el acento regional. A pesar de tener conocimientos previos de portugués, el habla local representó un reto de comunicación inicial que superó con la práctica diaria.

En el ámbito académico, se adaptó a una estructura de una sola materia por día, con clases que se extendían hasta las 10:30 de la noche. Esta dinámica le permitió observar una cultura estudiantil diferente, donde la mayoría de sus compañeros trabajaban y viajaban largas distancias para asistir a la universidad.

Reflexión social y el valor de la independencia

La estancia en Brasil propició una profunda reflexión sobre la identidad y la movilidad social en Latinoamérica. Al ser percibida como extranjera, Elizabeth experimentó de primera mano las dinámicas de prejuicio y estratificación social, lo que aumentó su conciencia sobre las realidades de las minorías.

"Regresé como el triple de independiente; me di cuenta de que soy capaz de construir mi propio hogar en cualquier lugar", asegura la estudiante. Para ella, el desapego de su zona de confort en México fue fundamental para desarrollar nuevas habilidades y fortalecer su carácter.

Un llamado a la movilidad universitaria

Para aquellos estudiantes que aún dudan en iniciar un proceso de intercambio, Elizabeth es enfática en su recomendación: "Vete, porque la independencia y las cosas que aprendes no son las mismas que si te quedas en tu burbuja". Su historia demuestra que, más allá de lo académico, el intercambio es una sacudida necesaria para el crecimiento humano.

Esta experiencia internacional reafirma el compromiso de las instituciones por fomentar la movilidad estudiantil como una herramienta clave para la formación de ciudadanos globales y resilientes.