El especialista ucraniano Skye Chance Cooley explicó cómo la información se ha convertido en un elemento estratégico de los conflictos contemporáneos y su impacto en las democracias.
En el marco del Global Summer UPAEP 2026, estudiantes y académicos asistieron a la conferencia sobre la doctrina rusa de la "guerra de zona gris", impartida por el especialista ucraniano, Dr. Skye Chance Cooley, de Oklahoma State University, el pasado 16 de junio en el Campus Central.
Durante la sesión, el experto analizó cómo la información se ha convertido en una herramienta estratégica para influir en la opinión pública, desestabilizar instituciones democráticas y obtener ventajas geopolíticas sin recurrir, inicialmente, a un conflicto militar convencional.
El ponente explicó que el Estado ruso emplea estrategias de desinformación para influir en distintos escenarios internacionales, aprovechando las divisiones sociales y las vulnerabilidades de las democracias. Asimismo, destacó que el ámbito informativo se ha convertido en uno de los principales espacios de confrontación en los conflictos actuales.
La información como herramienta de influencia
Durante la conferencia, el Dr. Cooley comparó las estrategias implementadas por Rusia en escenarios como Crimea, en 2014, y las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, donde, afirmó, logró posicionar narrativas antes de que existiera una respuesta institucional.
Sin embargo, señaló que la invasión a Ucrania marcó un punto de inflexión, ya que el paso hacia un conflicto convencional evidenció las limitaciones de un modelo de mando centralizado frente a la capacidad de respuesta descentralizada de Ucrania, apoyada en inteligencia ciudadana y tecnología comercial adaptada.
Asimismo, explicó que la estrategia de "zona gris" se sustenta en factores como el aprovechamiento de la apertura democrática, la explotación de vacíos legales, el bajo costo de este tipo de operaciones frente a una guerra convencional y la dificultad para activar mecanismos de defensa colectiva, como el Artículo 5 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Otro de los temas destacados fue la denominada paradoja del "rincón donde Putin se pintó a sí mismo", con la que ejemplificó cómo algunas de las premisas que sustentaban la estrategia rusa —como considerar que Ucrania no constituía una nación consolidada o que Occidente permanecería dividido— fueron desmentidas por la resistencia ucraniana y el respaldo internacional.
Los retos de la desinformación en el contexto internacional
El especialista también analizó el papel de América Latina dentro del conflicto informativo. Explicó que la región se ha convertido en un espacio relevante para la difusión de narrativas mediante mecanismos como el "lavado de contenido", estrategia que consiste en distribuir propaganda estatal a través de medios o agregadores locales para presentarla como información propia de la región.
Además, señaló que Rusia ha utilizado el discurso sobre su capacidad nuclear como una herramienta de presión psicológica para generar incertidumbre y debilitar el apoyo internacional a Ucrania.
Al concluir la conferencia, el doctor Skye Chance Cooley subrayó que la mejor defensa frente a la desinformación no depende únicamente de capacidades militares, sino también de la alfabetización mediática, el pensamiento crítico y la capacidad de las sociedades para identificar y responder a campañas de manipulación informativa.
La actividad permitió a la comunidad universitaria reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las democracias en el entorno digital y la importancia de fortalecer una ciudadanía crítica e informada.
















