La Institución izó el lábaro patrio este 24 de febrero, destacando la educación como eje de transformación social.
La comunidad universitaria se reunió este 24 de febrero para conmemorar el Día de la Bandera en una ceremonia cívica solemne. El evento recordó que cada ciudadano tiene el deber de trazar el presente y futuro de la nación.
Durante el acto se enfatizó que el lábaro patrio representa los valores fundamentales que la sociedad aspira a alcanzar. La ceremonia, coordinada por la Dirección de Formación, Cultura y Liderazgo, subrayó la responsabilidad colectiva en la construcción de un México próspero.
Valores y símbolos en el campus
El momento central de la jornada fue el izamiento de la bandera nacional por el Rector de la institución. La insignia fue portada por la Escolta oficial, integrada por estudiantes miembros de Vida Universitaria.
Después, Santiago Grajales, alumno de Ingeniería en Software, dirigió a los asistentes en el juramento a la Bandera. Los presentes, con el brazo extendido, prometieron fidelidad a los principios de libertad y justicia que definen a la nación.
La ceremonia también incluyó un espacio de gratitud hacia quienes sirven y defienden al país desde las fuerzas de seguridad y el servicio público. Los universitarios se unieron en un aplauso solemne como signo de reconocimiento a su entrega.
La juventud como el "presente urgente" de la paz
La estudiante Brenda Joselyn Téllez, de la licenciatura en Pedagogía e Innovación Educativa, dirigió un mensaje central sobre la transformación social. En su intervención, citó a Nelson Mandela para recordar que la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.
Téllez fue enfática al señalar que la paz no es un tratado estático, sino una dinámica viva que se cultiva en la integridad de las aulas. Destacó que en los pasillos universitarios se gesta la capacidad de debatir sin destruir e incluir al que piensa diferente.
La oradora cuestionó la idea tradicional de los jóvenes como "el futuro" del país. Afirmó que esta etiqueta es una "mentira que posterga la acción", pues la juventud representa el "presente más urgente" que el mundo necesita hoy mismo.
Cultura al servicio y compromiso ético
Bajo el lema institucional "La Cultura al Servicio del Pueblo", se hizo un llamado a no ver el conocimiento como un fin egoísta. Téllez sostuvo que una cultura que no se utiliza para pacificar o dignificar al prójimo es una "cultura estéril".
Asimismo, instó a los estudiantes a tener la valentía de Malala para preferir el diálogo cuando impera el estruendo y la empatía donde prevalece la apatía. El mensaje exhortó a los jóvenes a no ser cómplices del odio mediante el silencio.
La ceremonia concluyó con la invitación a que la paz de México comience en el propio campus universitario. El acto reafirmó el compromiso de formar ciudadanos del mundo con raíces profundas en la historia, decididos a promover el bien y la verdad.
















