En un encuentro con estudiantes, ponentes compartieron testimonios y claves para identificar el reclutamiento por engaño, reforzar la prevención y recurrir a canales de denuncia ante posibles casos de trata.
En un encuentro con estudiantes en el Centro de Vinculación de UPAEP, sobrevivientes compartieron testimonios y recomendaciones para prevenir el reclutamiento por engaño y denunciar este delito.
Con testimonios de primera mano, UPAEP realizó este martes un encuentro sobre trata de personas en el Centro de Vinculación, en Puebla. La sesión fue moderada por Ana María Montiel Sánchez y contó con la participación de Carla y Mixi, quienes explicaron cómo opera la explotación y qué señales de alerta pueden identificar familias y comunidades.
Las ponentes señalaron que la trata implica la explotación de personas mediante manipulación o engaño, y puede presentarse como explotación sexual, laboral o participación forzada en actividades ilícitas. Ante estudiantes y asistentes, insistieron en que el riesgo puede iniciar con contactos digitales y ofertas aparentemente legítimas.
En la conversación se advirtió que el reclutamiento suele ocurrir a través de ofertas laborales falsas difundidas en redes sociales o mediante promesas dirigidas a personas que buscan migrar. En esos casos, dijeron, es común que se les retiren documentos y se limite su libertad de movimiento.
Reclutamiento en redes y prevención cotidiana
Como parte de las recomendaciones, Carla y Mixi llamaron a informarse, proteger la información personal en internet y evitar aceptar contactos desconocidos. También pidieron promover la educación y la sensibilización social para reconocer patrones de manipulación.
En ese contexto, Mixi compartió un testimonio sobre cómo inició su situación de vulnerabilidad. “A los 13 años, tras el fallecimiento de mi madre, fui enviada a vivir con familiares que intentaron venderme y obligarme a casarme”, relató ante el público.
Después de escapar, narró que vivió en situación de calle hasta ser acogida por una mujer que, tras ganar su confianza, la explotó laboralmente como empleada doméstica. Más tarde, dijo, fue introducida a la explotación sexual bajo promesas de estabilidad económica.
Testimonios y alertas sobre la explotación
Mixi añadió que años después logró pedir ayuda y denunciar, aunque explicó que en ese momento la legislación no sancionaba plenamente el delito, lo que complicó el proceso judicial. La reflexión, indicó, es que la denuncia y el acompañamiento oportuno pueden marcar diferencia.
Por su parte, Carla contó que vivió violencia sexual desde la infancia y que, siendo adolescente, fue manipulada por un adulto que la alejó de su entorno familiar. Durante años, dijo, fue víctima de explotación sexual y enfrentó violencia física y emocional.
Actualmente, Carla participa en actividades de acompañamiento y prevención. En el encuentro, subrayó la importancia de que las instituciones y la comunidad universitaria hablen del tema con información clara y rutas de ayuda accesibles.
Canales de orientación y denuncia
Las participantes también señalaron que ciertas prácticas sociales pueden favorecer indirectamente la trata, como consumir servicios vinculados con explotación, ignorar posibles contextos de trabajo infantil o participar en mercados que demandan explotación sexual. Por ello, hicieron un llamado a un consumo responsable y a mantener vigilancia social.
Finalmente, compartieron la Línea Nacional contra la Trata de Personas: 800 553 3000 como canal de orientación y denuncia, e invitaron a acudir a instancias oficiales ante cualquier sospecha.
El evento concluyó con un llamado a reconocer la trata de personas como una problemática vigente y cercana, y a reforzar la prevención desde la información, la denuncia y la responsabilidad colectiva.
















