UPAEP capacita en primeros auxilios psicológicos
13/03/2026
Autor: Ivan Paredes Vargas
Foto: Santiago Sánchez Rodríguez

La sesión se realizó el 6 de marzo en el CSI y explicó cómo brindar apoyo inicial en una crisis emocional durante las primeras 72 horas.

Un curso sobre primeros auxilios psicológicos se llevó a cabo el 6 de marzo en el Centro de Servicios Integrales (CSI) de la UPAEP, con sede en el tercer piso, salón S306 Cámara Gesell. La capacitación presentó herramientas básicas para acompañar a una persona que atraviesa una crisis emocional, con énfasis en la escucha, la empatía y la derivación oportuna a personal especializado.

Durante la sesión se subrayó que el apoyo inicial no es exclusivo de profesionales de la salud mental. El objetivo es ofrecer contención inmediata, sin invadir, sin emitir juicios y sin prometer soluciones que no se pueden garantizar.

“Cualquier persona puede brindar un primer apoyo si actúa con respeto, empatía y disposición para escuchar”, fue una de las ideas centrales compartidas en el curso, al precisar que la intervención debe ser breve y orientada a la seguridad.

¿Qué se entiende por crisis emocional?

El curso definió la crisis como un evento inesperado que puede desestabilizar a una persona. Entre los ejemplos mencionados estuvieron un accidente, un asalto o la pérdida de un familiar.

Se revisaron reacciones comunes ante estos eventos, como pánico, llanto, bloqueo emocional, temblores y dificultad para pensar con claridad. También se insistió en que la respuesta varía según el contexto y la historia personal, por lo que se recomienda evitar interpretaciones precipitadas.

La sesión planteó que la prioridad es reconocer señales de riesgo y mantener una comunicación clara, centrada en lo que la persona necesita en ese momento.

Ventana de atención: las primeras 72 horas

Uno de los puntos abordados fue el tiempo de intervención. Los primeros auxilios psicológicos se aplican principalmente dentro de las primeras 72 horas después del evento, cuando puede existir mayor desorganización emocional.

Como herramienta práctica, se enseñó una técnica de respiración diafragmática para ayudar a reducir la ansiedad y recuperar el control fisiológico. El énfasis estuvo en acompañar el proceso sin forzar la conversación ni minimizar lo ocurrido.

Además, se remarcó la importancia de favorecer acciones simples y realistas, como contactar a una red de apoyo, identificar un lugar seguro o gestionar atención profesional.

Pasos y límites para acompañar con seguridad

Entre los pasos básicos revisados estuvieron acercarse y ofrecer ayuda, comprender qué ocurrió, explorar posibles soluciones, apoyar para tomar una acción concreta y, si es necesario, canalizar con un especialista o servicios de emergencia.

La capacitación también delimitó situaciones en las que no es recomendable intervenir de forma directa. Por ejemplo, cuando hay riesgo de agresión, cuando la escena no es segura o cuando se trata de crisis graves que requieren atención inmediata.

En esos casos, la recomendación es priorizar la seguridad, pedir apoyo institucional y seguir los protocolos establecidos.

El curso forma parte de los esfuerzos universitarios por fortalecer una cultura de cuidado y respuesta temprana ante situaciones de crisis, con herramientas aplicables en entornos académicos y comunitarios.

Con capacitación y criterios claros, la atención inicial puede convertirse en un primer paso para orientar a tiempo y reducir riesgos en momentos críticos.