En el panel “Mujeres que dejan huella: complementariedad y liderazgo joven”, estudiantes y especialistas compartieron reflexiones sobre vocación, liderazgo y colaboración como claves para construir trayectorias profesionales con sentido y entornos laborales más humanos.
Como parte de los eventos en el marco del Día de la Mujer, el pasado 3 de marzo se llevó a cabo un desayuno enfocado en el intercambio de experiencias entre estudiantes y profesionistas, un espacio de conversación sobre vocación, liderazgo y retos del desarrollo profesional de las mujeres. La actividad reunió testimonios y reflexiones en torno a la toma de decisiones, el trabajo en equipo y la construcción de entornos laborales más humanos.
Durante el encuentro, las panelistas coincidieron en que el punto de partida para una trayectoria sólida es identificar la propia vocación y sostenerla con preparación constante y valores personales. En este contexto, compartieron experiencias sobre cómo enfrentar la incertidumbre profesional y cómo construir redes de apoyo dentro y fuera del aula.
Vocación, decisiones y sentido de servicio
En la primera parte, las invitadas hablaron de forma alternada sobre las motivaciones que orientaron su camino. En su intervención, una de ellas destacó que su trayectoria no se definió por la búsqueda de cargos, sino por una pregunta que guía sus decisiones: “¿Dónde puedo servir más?”. Explicó que esta perspectiva le ha permitido asumir distintos retos con responsabilidad y enfoque en el impacto humano del trabajo.
Otra de las oradoras relató que su vocación se clarificó al terminar la universidad, cuando identificó que su fortaleza estaba en el acompañamiento. “Me di cuenta de que mi talento está en escuchar y acompañar”, señaló al compartir que hoy orienta su labor profesional a la docencia y la terapia.
Una más compartió que su liderazgo surgió como resultado de una formación basada en valores como el respeto y el compromiso con la comunidad, aprendizajes que más adelante influyeron en su participación social y en la manera de asumir responsabilidades públicas.
Complementariedad y trabajo en equipo
La conversación avanzó hacia la complementariedad entre hombres y mujeres como un elemento clave del desarrollo personal y profesional. Se subrayó que el crecimiento ocurre en relación con otras personas y que la colaboración permite equilibrar responsabilidades en la vida familiar y laboral.
Una de las experiencias compartidas refirió que, la complementariedad no debe entenderse como competencia o jerarquía, sino como cooperación: “Cuando hombres y mujeres compiten, se debilitan; cuando colaboran, se potencian”.
Siguiendo con la participación de las invitadas, se expuso que liderar equipos diversos en el sector privado y en organizaciones sociales fortalece la toma de decisiones. Y que integrar distintas perspectivas, de género y de formación, ayuda a mejorar la coordinación del trabajo y los resultados.
Construir paz en lo cotidiano
Otro eje del panel fue el papel de cada persona como agente de paz en el ámbito profesional. Las participantes coincidieron en que la paz se construye con acciones concretas y diarias: escuchar, respetar diferencias y abrir espacios de diálogo.
También se planteó que la paz no implica ausencia de conflicto, sino la capacidad de gestionarlo con empatía y disposición para llegar a acuerdos. En este punto, se destacó la importancia de cuidar la comunicación y las relaciones de trabajo como parte de una cultura organizacional saludable.
Mensajes para estudiantes y lo que sigue
En el cierre, las panelistas dirigieron recomendaciones a las estudiantes: escuchar la vocación, prepararse de forma continua, rodearse de personas que impulsen el crecimiento y no postergar oportunidades de liderazgo.
El panel concluyó con una sesión de preguntas sobre conciliación entre vida personal y profesional, liderazgo femenino y decisiones en momentos de incertidumbre. El encuentro dejó como mensaje central que el desarrollo profesional se fortalece con diálogo, colaboración y coherencia entre valores y acciones, una conversación que seguirá vigente en la vida universitaria y en los espacios de formación.
















