Jóvenes universitarios participaron en una misa guiada por el Padre Gabriel Meneses Arce, organizada por Formación Humanista y la Academia de Persona y Trascendencia.
La comunidad universitaria vivió el pasado 17 de marzo la Celebración Eucarística explicada, presidida por el capellán Padre Gabriel Meneses, con el objetivo de orientar a estudiantes y asistentes sobre los momentos de la misa. La actividad fue organizada por la Dirección de Formación Humanista y la Academia de Persona y Trascendencia, y reunió a jóvenes universitarios y miembros de la comunidad.
En un ambiente de recogimiento, se fue propiciando un espacio de reflexión y, sobre todo, de encuentro con Dios, mientras se explicaban las distintas partes de la celebración.
Durante la homilía, el Padre Gabriel subrayó que la misa se comprende como un acto de amor y entrega, en el que Jesús ofrece su Cuerpo y su Sangre, e invitó a las y los presentes a vivir la fe con apertura en este tipo de encuentros.
La explicación de los ritos y símbolos buscó ofrecer un marco claro para que quienes asisten con frecuencia o por primera vez identifiquen el sentido de cada momento y lo integren a su vida cotidiana.
Homilía: el sentido de la entrega
El mensaje central de la homilía se enfocó en reconocer la Eucaristía como una invitación a la entrega y a la vivencia comunitaria de la fe, con énfasis en la participación consciente de quienes se reúnen en la celebración.
La jornada también fue presentada como un espacio de acompañamiento pastoral para la comunidad estudiantil, en el que se promueve la formación integral y la reflexión.
En este contexto, se destacó la importancia de comprender los signos y gestos litúrgicos como parte de una experiencia que articula oración, escucha y participación.
La Comunión como momento clave
Uno de los momentos señalados como más significativos fue la Comunión, vivida con solemnidad por las y los asistentes. “Es un recordatorio de que somos muy amados”, comentó el Padre Gabriel.
Además del acto litúrgico, la celebración se asumió como una oportunidad para la renovación interior y para reforzar el sentido de comunidad entre estudiantes.
Al cierre, se invitó a mantener estos espacios de encuentro y formación espiritual como parte de la vida universitaria, en sintonía con el acompañamiento que brinda la Capellanía.
La relevancia de esta celebración radica en facilitar una participación más consciente en la misa y en fortalecer los espacios de reflexión y acompañamiento para la comunidad universitaria.
















