Mamás UPAEP: El corazón detrás de cada gran logro
11/05/2026
Autor: Fernanda Bretón

Madres de estudiantes UPAEP comparten en entrevista el orgullo y la emoción de acompañar el crecimiento académico, social y humano de sus hijos. Voces que narran el orgullo, la entrega y el amor infinito de ver a sus hijos transformar el mundo.

Detrás de cada investigación, de cada proyecto social y de cada examen aprobado, existe un corazón que late con una fuerza inexplicable. Ser mamá de un Águila UPAEP es ser ese "lugar seguro" donde los sueños encuentran refugio y donde el amor más grande del mundo se desborda al ver a un hijo cuestionar la realidad para mejorarla. Es un camino de sacrificios silenciosos y disciplina que se ven recompensados con la luz propia de una mente que busca respuestas para el mundo.

Con motivo del día de las madres, honramos a quienes encuentran en el entusiasmo de sus hijos la energía necesaria para seguirles el ritmo y apoyarlos en cada paso. Desde el orgullo de verlos recibir un reconocimiento hasta la paz de saberlos personas con valentía y gran corazón, estas madres nos recuerdan que cada meta alcanzada es un triunfo compartido que también les pertenece. Porque al final del día, cuando ellos hablan de lo que aman, no queda duda: todo el esfuerzo ha valido la pena.

Concepción Cuéllar de Cristóbal, mamá de Víctor Hugo Gutiérrez Cuéllar

1. Cuéntenos qué sintió la primera vez que escuchó a su hijo en el podcast de se acabó la Prepa ahora qué o lo vio conducir un evento.

No lo podía creer, la verdad me sentí la mamá más orgullosa, viendolo con mucho potencial y pensando en todo lo que estaba logrando, creyendo que lo estaba viendo ahí y sintiendo que en un futuro llegaría mas lejos, por la manera en que lo conozco.

2. Una cosa es verlo brillar, pero ¿qué siente usted al saber que él es quien tiene la responsabilidad de que un mensaje llegue a miles de personas?

Me preocupa el esfuerzo que tiene que hacer para que esos mensajes lleguen de la manera correcta hacia quienes lo ven o lo escuchan.

3. Cuando la gente se le acerca para felicitarla por el talento de su hijo, ¿qué es lo primero que se le viene a la mente sobre el camino que recorrieron para llegar ahí?

Me emociona muchísimo, y me siento muy feliz, muy orgullosa por supuesto y es tanta la emocion que a veces me cuesta creer que esté llegando tan lejos, cuando yo recuerdo verlo desde chico, llevarlo, conocerlo y por supuesto que lo presumo muchas veces.

4. ¿Cómo le llena el corazón ver que esa confianza que hoy tiene ante el micrófono es la misma que usted ayudó a construir en casa?

Me siento totalmente feliz, porque siento que este camino lo hemos recorrido juntos, sin dudar nunca de él. Siempre noté esa facilidad de hablar y esa confianza, dirigirse con tantas personas, el se la cree y se que eso me da la confianza a mi de que podrá hacerlo bien siempre, como madre sé que desde chiquito iba a lograr ser alguien grande, yo siempre le decía “el que es Perico, donde quiera es verde”.


Diana Sánchez Partida, mamá de Natalia Hurtado Sánchez

1. ¿Qué siente al saber que en su hogar se forma una mente que busca respuestas para el mundo?

Siento que el amor más grande que existe no cabe en el pecho. Cuando te veo pensar, leer y cuestionarte cosas que yo ni siquiera imagino, entiendo que ser tu mamá es el privilegio más bonito que me ha dado la vida.

2. Hay mucho trabajo que no se ve en la investigación. ¿Cómo disfruta esos logros que su hija le cuenta antes que a nadie?

Con los ojos llenos agua y el corazón desbordado de alegría. Porque cuando vienes a contarme primero a mí, sé que sigo siendo tu lugar seguro. Y eso, mi Naty, vale más que cualquier premio.

3. Al ver su pasión por descubrir algo nuevo, ¿siente que esa chispa de curiosidad la heredó de usted o de alguien en la familia?

No sé de dónde viene esa luz tan tuya, pero sé que te pertenece. Quizá la familia sembró una semillita, pero tú la hiciste crecer sola, con esfuerzo y amor por aprender. Eso no solo se hereda, también se construye, y tú lo has construido de una manera hermosa.

4. ¿Cuál es el momento en que usted se dice a sí misma: "todo este tiempo de estudio valió la pena"?

Cada vez que te escucho hablar de lo que amas. En ese instante no tengo ninguna duda: todo ha valido la pena. Tú vales la pena.


María Guadalupe Valentina Chávez Jaramillo, mamá de María José Chávez Chávez

1.⁠ ⁠¿Qué siente al saber que en su hogar se forma una mente que hoy busca respuestas para los problemas del mundo?

Siento un orgullo profundo y una enorme tranquilidad. Saber que está creciendo con las herramientas necesarias para salir adelante en un mundo tan complejo me llena de esperanza. Me emociona pensar que, a pesar de las dificultades actuales, podrá construir una vida digna, abrirse camino con esfuerzo y alcanzar sus metas gracias a su preparación.

2.⁠ ⁠Hay mucho trabajo que no se ve en la investigación. ¿Cómo disfruta usted esos logros que su hija le cuenta antes que a nadie?

Cuando mi hija me comparte que le está yendo bien, lo disfruto tanto como ella. Son momentos muy especiales porque reflejan todo su esfuerzo y dedicación. Me llena el corazón saber que está logrando lo que se propone y que tiene todo para convertirse en una gran profesionista. Siento que cada uno de sus logros también es un poquito mío.

3.⁠ ⁠Al ver su pasión por descubrir algo nuevo, ¿siente que esa chispa de curiosidad la heredó de usted o de alguien en la familia?

Creo que esa curiosidad tan bonita la heredó de ambos padres. Es una mezcla de lo que somos y de lo que le hemos transmitido, aunque también es algo muy suyo, una cualidad que ha sabido cultivar con el tiempo.

4.⁠ ⁠¿Cuál es el momento en que usted se dice a sí misma: “todo este tiempo de estudio valió la pena”?

Cuando me cuenta cómo le fue en sus exámenes y veo reflejado su esfuerzo en sus calificaciones, especialmente en su promedio. En esos momentos siento que todo ha valido la pena, porque sé que detrás de cada resultado hay disciplina, constancia y muchos sacrificios que hoy están dando frutos.


Rocío Del Carmen Del Razo Becerra, mamá de Emilio Aguilar del Razo

1.⁠ ⁠A veces parece que su hijo no para con tantos proyectos. ¿De dónde saca usted la energía para seguirle el ritmo y apoyarlo en todo?

Emilio, desde preescolar, demostró empatía y solidaridad al participar activamente en su entorno social. Siempre ha estado involucrado en iniciativas orientadas al bien común. Para mí ha sido un orgullo verlo crecer, volar y alcanzar las metas y proyectos que se propone. La energía la saco del gran amor que le tengo, de su energía, entusiasmo y alegría que refleja cada vez que participa en un proyecto o comparte su sonrisa.

2.⁠ ⁠¿Ha habido algún proyecto social de su hijo que a usted le haya conmovido especialmente o que la hiciera ver el mundo de otra forma?

Sí, su trabajo en Águilas Solidarias y su fuerte compromiso con las personas más vulnerables. Me conmueve ver su disposición para apoyar a quienes viven en situaciones de desventaja.

3.⁠ ⁠Cuando mencionaron su nombre para el Premio Águila, ¿qué imagen de la infancia de su hijo se le vino a la mente de inmediato?

Muchísimas. Recuerdo cuando lo llevaba cargando para acompañar a su hermano a la escuela y las maestras me preguntaban cuándo entraría Emilio a preescolar. Desde muy pequeño se organizaba con las maestras para participar incluso en actividades de otros grupos. Siempre quería involucrarse en festejos, concursos, eventos sociales y religiosos; en todo encontraba una oportunidad para participar.

4.⁠ ⁠Más allá del reconocimiento, ¿qué es lo que más le llena de orgullo sobre la persona en la que se ha convertido su hijo?

Su valentía y su gran corazón. A pesar de los obstáculos, ha logrado alcanzar las metas que se ha propuesto, y lo que más me enorgullece es que siempre busca construir, ayudar y aportar algo positivo a su entorno. Eso lo convierte en un gran ser humano.