“Se queda una parte de mí en este equipo”: Alejandra Aguilar
12/05/2026
Autor: Hugo Quintero
Foto: Misraim Álvarez

La jugadora universitaria recordó los desafíos, aprendizajes y emociones que marcaron su paso por las Águilas

Portar el jersey de las Águilas UPAEP nunca fue solo representar a un equipo para Alejandra Aguilar. Fue cargar con una historia, asumir un compromiso y confirmar que cada sacrificio dentro y fuera de la cancha había valido la pena.

La basquetbolista llegó a la institución en 2024, encontrando desde el primer día un entorno que la hizo sentirse bienvenida. “La verdad fue algo agradable, porque todas las niñas se prestaban a querer conocer y saber de mí”, recordó sobre sus primeros momentos con el representativo rojiblanco.

Desde entonces, comenzó una etapa marcada por el crecimiento personal, la madurez y la consolidación deportiva. Para Alejandra, vestir el uniforme de las Águilas representó “un honor”, consciente de la historia y el significado que existe detrás de cada partido defendiendo los colores de la UPAEP.

Uno de los momentos más especiales de su trayectoria fue disputar los Ocho Grandes, escenario al que aspiraba desde antes de llegar al máximo circuito universitario. En particular, guarda con enorme cariño su primera temporada con el equipo, cuando pudo cumplir el sueño de competir en esa instancia nacional y además convertirse en una pieza importante dentro de la duela.

“Estar en ese juego y ser pieza importante me hizo sentir muy plena”, compartió.

Sin embargo, su evolución fue mucho más allá del aspecto deportivo. La exigencia del programa universitario transformó su manera de entender el alto rendimiento, obligándola a replantear objetivos, hábitos y la forma de alcanzar cada meta.

“Yo misma cambié mis enfoques, mis objetivos y la manera en cómo iba a alcanzarlos”, explicó.

El camino tampoco estuvo exento de desafíos. Combinar el deporte universitario con los estudios de maestría representó uno de los mayores retos de su etapa como estudiante-atleta. Después de concluir su licenciatura, continuar preparándose académicamente implicó sacrificios, disciplina y una fortaleza mental constante.

Aun así, encontró en el basquetbol una motivación para seguir adelante, entendiendo que cada esfuerzo abonaría a su futuro profesional.

Durante su estancia en UPAEP también desarrolló habilidades que hoy considera fundamentales para la vida: liderazgo, trabajo en equipo, resiliencia, comunicación y gestión del tiempo. Más allá de las victorias, aprendió a enfrentar derrotas, adaptarse a los cambios y mantenerse firme en momentos de presión.

Asimismo, reconoce el impacto positivo que tuvo todo el staff de entrenadores y compañeros, quienes contribuyeron a su crecimiento tanto dentro como fuera de la cancha.

Lejos de casa y enfrentando nuevos retos personales, Alejandra encontró en la universidad un espacio que la ayudó a madurar y a tomar decisiones importantes para su vida.

“UPAEP fue un gran aporte a mi persona; aprendí a enfrentar una vida donde ya no estaban mis padres para resolver por mí”, expresó.

Ahora, con el cierre de su elegibilidad universitaria, la exjugadora de las Águilas mira hacia adelante con ilusión y entusiasmo. Su siguiente objetivo será integrarse al ámbito laboral, adquirir experiencia y continuar creciendo profesionalmente.

Está convencida de que todo lo vivido en UPAEP le dará herramientas importantes para esa nueva etapa, especialmente por la disciplina y capacidad de adaptación que desarrolló durante sus años como estudiante-atleta.

Al mirar atrás, Alejandra resume su paso por las Águilas como una recompensa a todos los años de esfuerzo invertidos en el basquetbol. Más allá de los resultados, se queda con los recuerdos, las amistades y el respaldo de personas que seguirán presentes en su vida.

“Se queda una parte de mí en este equipo. Cierro esta etapa y no pude haber estado más agradecida de haberlo hecho en la UPAEP”, concluyó.