La ciencia del perico
11/02/2026
Autor: Luz Judith Fernández Quiroz
Cargo: Diplomado Periodismo Científico

Introducción

Un viejo refrán dice que “el perico, donde quiera es verde”. Pero cuando ese perico habla, no siempre dice lo mismo ni de la misma forma: a veces repite de memoria, otras traduce con picardía, y en ocasiones informa con rigor. Este juego de palabras inspira la metáfora del presente ensayo: la ciencia del perico no es solo repetir datos, sino encontrar la forma correcta de comunicar, divulgar y narrar la ciencia de modo que no se convierta en ruido vacío. En la actualidad, cuando las redes sociales y los medios de comunicación marcan el ritmo de la información, resulta esencial distinguir entre tres prácticas que suelen confundirse 1) la comunicación pública de la ciencia, 2) la divulgación científica y 3) el periodismo científico. Aunque todas buscan acercar el conocimiento a la sociedad, difieren en intenciones, públicos y metodologías.

  1. Comunicación pública de la ciencia: el puente institucional

La comunicación pública de la ciencia (CPC) puede entenderse como el paraguas más amplio de estas prácticas. Según Lewenstein (1992), la CPC incluye “todas las formas en que la sociedad interactúa con el conocimiento científico y tecnológico”, desde campañas de vacunación hasta museos interactivos. No se limita a transmitir información, sino que busca generar diálogo y participación social.

Un ejemplo fue durante la Carrera Espacial en los años 60, la NASA no solo producía datos técnicos sobre cohetes, sino que desplegó un aparato comunicativo masivo con exhibiciones itinerantes, programas de televisión y materiales educativos para motivar el apoyo social. Ese esfuerzo es un claro caso de comunicación pública, pues buscaba implicar a la sociedad en un proyecto político y tecnológico.

En México, la CPC ha estado ligada a la ahora denominada Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI, previamente conocida como Conacyt y sus programas de popularización desde los 70. Espacios como Domingo en la Ciencia, impulsado por la Academia Mexicana de Ciencias, ejemplifican cómo se construye un puente entre instituciones científicas y la ciudadanía.

Aquí el perico es institucional, es decir, habla porque alguien lo entrena para que todos escuchen, sin importar si el público comprende cada detalle, siempre con la intención de acercar el conocimiento.

  1. Divulgación científica: el arte de traducir lo complejo

La divulgación científica es más específica, su finalidad es hacer accesible la ciencia a públicos no especializados, simplificando conceptos sin perder rigurosidad. Para Sagan (1980), la divulgación es “la chispa que permite a la ciencia formar parte de la cultura general”. Aquí la metáfora del perico cobra fuerza: el divulgador no repite sin sentido, sino que traduce con creatividad, buscando imágenes, analogías y relatos que despierten curiosidad.

Por ejemplo, Galileo Galilei con su obra Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo (1632) puede considerarse uno de los primeros divulgadores modernos. Aunque era un tratado científico, lo escribió en forma de diálogo entre personajes ficticios, con un lenguaje accesible, buscando convencer tanto a eruditos como a un público más amplio.

  1. Periodismo científico: el oficio de informar con rigor y actualidad

El periodismo científico se distingue por su función informativa ligada a la coyuntura, siguiendo las reglas del periodismo: verificación de fuentes, inmediatez, balance de opiniones y análisis crítico. Según Nelkin (1995), el periodismo científico “traduce la ciencia en noticia, con ello influye en la percepción pública del progreso y del riesgo”.

No basta con repetir lo que dijo un paper ni traducirlo en metáforas; aquí el perico es reportero: no sólo repite, sino que pregunta, cuestiona y decide qué es relevante contar. Además, debe mantener la objetividad y la claridad, porque callar lo importante equivale a deformar la realidad.

Un caso común, fue durante la pandemia de COVID-19 mostró la relevancia del periodismo científico contemporáneo. Medios como The New York Times o El País dedicaron equipos enteros a explicar modelos epidemiológicos, mientras que en redes sociales proliferaba desinformación. La diferencia radicó en el rigor y la ética periodística, en contraste con la simple repetición de datos.

En México, periodistas como Iván Carrillo o secciones como Ciencia UNAM han tratado de profesionalizar el oficio, aunque sigue habiendo una brecha entre la urgencia mediática y la profundidad científica.

Semejanzas y diferencias

Las semejanzas entre estas tres formas de transmitir ciencia son evidentes: todas buscan tender puentes entre el conocimiento especializado y la sociedad, requieren una cierta traducción de lenguajes, y cumplen con la misión de democratizar el saber. Pero las diferencias son igualmente cruciales: la CPC se centra en generar participación social y suele estar ligada a instituciones, la divulgación es un ejercicio cultural y pedagógico de traducción creativa y el periodismo científico opera bajo lógicas mediáticas de actualidad, con un enfoque crítico hacia la comunidad científica.

Conclusiones

“La ciencia del perico” nos recuerda que no basta con repetir información: hay que darle sentido, contexto y narrativa. En una época marcada por las noticias falsas y la sobrecarga informativa, distinguir entre comunicación pública, divulgación y periodismo científico no es un lujo, sino una necesidad democrática. Como afirmaba Paulo Freire, comunicar no es transferir conocimiento, sino crear condiciones para que el otro lo construya.

La tarea contemporánea, entonces, es encontrar un equilibrio: que las instituciones promuevan la CPC, que los divulgadores aporten creatividad cultural, y que los periodistas mantengan la crítica y la urgencia informativa. Solo así, la ciencia dejará de ser un canto repetido como perico y se convertirá en un diálogo vivo entre sociedad y conocimiento.

Referencias

Lewenstein, B. V. (1992). The meaning of `public understanding of science’ in the United States after World War II. Public Understanding of Science, 1(1), 45-68. https://doi.org/10.1088/0963-6625/1/1/009 (Original work published 1992)

Nelkin, D. (1995). Selling Science: How the Press Covers Science and Technology. W. H. Freeman.

Sagan, C. (1980). Cosmos. Random House.

Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI.

Bazerman, C. (1988).

Shaping Written Knowledge: The Genre and Activity of the Experimental Article in Science

. University of Wisconsin Press.