Las Voces de Ingenierías: Preparando la Cadena de Suministro para Disrupciones Recurrentes (2 de 2)
15/01/2026
Autor: Dra. Diana Sánchez-Partida
Cargo: Directora Académica de la Facultad de Ingeniería Industrial, Logística, Manufactura y Automotriz

La sostenibilidad y la ética son tan importantes como la eficiencia en la construcción de una cadena de suministro que atienda problemáticas humanitarias. Aunque los términos sostenibilidad y sustentabilidad suelen usarse como sinónimos, existe una diferencia fundamental. La sustentabilidad se enfoca en el uso racional de los recursos naturales, evitando su agotamiento; mientras que la sostenibilidad abarca tres dimensiones: ambiental, social y económica. En el ámbito empresarial, estos principios se traducen en los criterios ESG (Environmental, Social, Governance), que promueven operaciones ambientalmente responsables, socialmente justas y éticamente gobernadas. Incorporar estos criterios en la gestión logística significa reducir huellas ambientales, mejorar condiciones laborales y fomentar la transparencia corporativa.

Medir el avance hacia la resiliencia requiere herramientas de gestión. Modelos integrados de OKR (Objectives and Key Results), KPI (Key Performance Indicators) y KRI (Key Risk Indicators) permiten monitorear el desempeño y anticipar vulnerabilidades. Un ejemplo: el objetivo “fortalecer la respuesta logística ante emergencias climáticas” puede medirse con indicadores de tiempo de entrega, cobertura de atención y reducción de emisiones, mientras que los riesgos incluyen interrupciones por fenómenos naturales o dependencia de un único proveedor. Este enfoque basado en evidencia permite vincular resultados logísticos con los ODS y demostrar impacto real ante organismos y socios estratégicos.

Sin embargo, la tecnología y los indicadores no bastan. La formación de talento humano es el factor decisivo para transformar la logística del país. Las universidades mexicanas están rediseñando sus programas para formar líderes capaces de unir la innovación tecnológica con el sentido social del bien común. En este marco, los programas de Maestría y Doctorado en Logística y Dirección de la Cadena de Suministro responden a las nuevas necesidades mundiales.

Las disrupciones serán cada vez más frecuentes. Los fenómenos climáticos, la automatización acelerada y las tensiones geopolíticas redefinirán las reglas del comercio y la producción. Informes recientes del Foro Económico Mundial señalan que el riesgo global de interrupciones logísticas se ha triplicado desde 2019. México posee ventajas estratégicas —ubicación geográfica, red industrial diversa y potencial humano—, pero también enfrenta desafíos como la desigualdad en infraestructura y la brecha tecnológica. Convertir la vulnerabilidad en fortaleza requerirá inversión, cooperación intersectorial y políticas públicas de largo plazo.

Preparar la cadena de suministro para disrupciones recurrentes es, en el fondo, preparar a la sociedad para un futuro más incierto, pero también más consciente. Cada innovación logística que reduce el impacto ambiental, cada proceso que mejora la atención a comunidades vulnerables y cada aula que forma un líder ético contribuyen a un mismo propósito: construir una cadena de suministro que no solo mueva productos, sino que mueva esperanza, sostenibilidad y resiliencia. En ese horizonte, México tiene la oportunidad de ser ejemplo mundial de cómo la logística puede transformar la vulnerabilidad en bienestar compartido.