Venezuela, retos regionales ante un nuevo escenario geopolítico
27/01/2026
Autor: Juan Méndez
Foto: Juan Méndez

UPAEP analiza el impacto de la crisis venezolana, el papel de México y las implicaciones futuras frente al accionar del presidente de Estados Unidos, Donald Trump

En un contexto internacional marcado por profundas transformaciones geopolíticas y un endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, especialistas reunidos en la UPAEP advirtieron que la situación de Venezuela seguirá teniendo efectos directos en las migraciones de la región norte de América, particularmente en México y Estados Unidos.

Académicos y expertos en migración coincidieron en que la crisis venezolana no solo es un fenómeno interno, sino un detonante regional que ha redefinido rutas migratorias, políticas de acogida y estrategias de contención en el continente.

María de Lourdes Rosas López, profesora investigadora de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la UPAEP, subrayó que la migración venezolana es consecuencia directa del desgaste institucional y democrático acumulado durante más de dos décadas. Señaló que la salida del poder de Nicolás Maduro, tras una intervención directa de Estados Unidos, no garantiza en el corto plazo la estabilidad política ni el retorno masivo de la diáspora.

“Las migraciones venezolanas no responden únicamente a factores económicos, sino a una crisis política profunda que debilitó las instituciones, anuló la participación democrática y canceló las posibilidades de desarrollo personal y colectivo dentro del país”, explicó.

De acuerdo con datos expuestos por los especialistas, más de 8 millones de venezolanos han salido de su país en la última década, convirtiendo este fenómeno en uno de los mayores éxodos contemporáneos a nivel mundial, comparable con la crisis de refugiados sirios.

Por su parte, Joel Paredes Olguín, representante en México de la Red de Jornaleras y Jornaleros en Estados Unidos (NDLON), afirmó que la intervención estadounidense en Venezuela evidencia una reconfiguración hegemónica en el orden mundial, donde el multilateralismo y el derecho internacional quedan subordinados a los intereses estratégicos de las grandes potencias.

“El caso venezolano demuestra que los países hegemónicos actúan cuando sus intereses energéticos y geopolíticos están en juego. Esto envía un mensaje claro a América Latina: la debilidad institucional interna puede abrir la puerta a intervenciones externas con altos costos sociales”, advirtió.

El especialista destacó que Venezuela posee una de las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, lo que explica, en parte, la relevancia estratégica del país para Estados Unidos y el impacto de estos acontecimientos en el equilibrio regional.

Jorge Mora Rivera, profesor investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Social del ITESM Campus Ciudad de México, explicó que México se ha consolidado como uno de los principales países receptores de migrantes venezolanos, además de ser el corredor migratorio más importante del mundo hacia Estados Unidos.

Datos presentados durante la conferencia indican que México alberga actualmente a más de 100 mil venezolanos, muchos de los cuales han optado por regularizar su estancia y establecerse de manera permanente ante el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses.

“El retorno masivo de venezolanos a su país es poco probable en el corto y mediano plazo. Persisten factores estructurales como la falta de empleo, la inseguridad y la incertidumbre política que seguirán impulsando la migración”, afirmó Mora Rivera.

Los ponentes coincidieron en que el accionar del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su segundo mandato, ha generado un clima de temor e incertidumbre entre las comunidades migrantes. Las deportaciones, la criminalización de la migración y la presión sobre países de tránsito, como México, han modificado los proyectos de vida de millones de personas.

Rosas López alertó que estas políticas no solo afectan a los migrantes indocumentados, sino también a quienes se encuentran en procesos legales de regularización, limitando su acceso a servicios de salud, educación y empleo.

“Estamos frente a una crisis de esperanza. Muchas familias migrantes viven hoy un confinamiento forzado por miedo, lo que trunca los proyectos de vida de adultos y, sobre todo, de las nuevas generaciones”, enfatizó.

Finalmente, los especialistas señalaron que México enfrenta el reto de redefinir su política migratoria, no solo como país de tránsito, sino como nación de destino. Esto implica garantizar condiciones de integración social, laboral y de derechos humanos para quienes ya no ven a Estados Unidos como una opción viable.

“El fenómeno migratorio venezolano llegó para quedarse en la región. La respuesta no puede ser únicamente de contención, sino de cooperación regional, fortalecimiento institucional y defensa de los principios democráticos”, concluyeron.

Con este análisis, la UPAEP reafirma su compromiso de generar espacios de reflexión académica que contribuyan a comprender los grandes desafíos sociales y políticos que enfrenta México y América Latina en un escenario global cada vez más complejo.