El virus no se transmite por aire, pero sí por contacto directo con fluidos corporales como sudor, sangre o saliva
La posibilidad de un brote de ébola durante la Copa Mundial de Futbol 2026 encendió las alertas sanitarias internacionales, aunque sin motivo para caer en pánico, aseguró el Dr. Eduardo López Villalobos, Coordinador de la Clínica Médica de Urgencias de la UPAEP, quien enfatizó que la clave estará en los protocolos epidemiológicos y en el control sanitario de los participantes y visitantes provenientes de zonas de riesgo.
Durante rueda de prensa, el especialista explicó que actualmente existe un brote activo de ébola en la República Democrática del Congo, con algunos casos aislados en Uganda. Precisó que hasta el 19 de mayo se tenían registrados 536 casos presuntos, de los cuales 34 habían sido confirmados oficialmente y 134 personas habían fallecido.
“El virus que está circulando actualmente corresponde a la cepa Bundibugyo ebolavirus, una variante para la cual todavía no existe un tratamiento específico”, señaló.
López Villalobos detalló que el reservorio principal del virus son los murciélagos frugívoros y explicó que el contagio ocurre por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados, como sangre, sudor, vómito, saliva y heces.
“El ébola no se transmite por vía aérea, no es como otros virus respiratorios. El problema es el contacto directo con fluidos corporales”, aclaró.
En cuanto a los síntomas, mencionó que el periodo de incubación puede ir de 2 a 21 días y que los pacientes presentan fiebre elevada, dolor muscular, dolor de garganta, fatiga, vómito, diarrea y erupciones cutáneas. Sin embargo, advirtió que el diagnóstico clínico resulta complejo porque los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades tropicales.
Añadió que en etapas avanzadas la enfermedad puede derivar en insuficiencia renal, insuficiencia hepática y hemorragias internas o externas, condiciones que elevan significativamente el riesgo de muerte.
“El problema es que los síntomas iniciales se parecen a muchas otras enfermedades, por eso el diagnóstico oportuno es complicado”, comentó.
El especialista explicó que la prueba más confiable para detectar el virus es la RT-PCR, realizada en sangre, aunque indicó que su efectividad aumenta a partir del tercer día de síntomas.
Sobre el contexto del Mundial 2026, el académico indicó que el riesgo no debe minimizarse, especialmente ante la posibilidad de que selecciones o aficionados provenientes de zonas afectadas viajen a México, Estados Unidos o Canadá.
“Sí podría existir cierto riesgo porque el futbol implica contacto físico, sudor, roce constante y hasta saliva en la cancha. Por eso es indispensable que existan protocolos estrictos antes de los viajes”, apuntó.
Entre las medidas recomendadas, propuso que los jugadores provenientes de regiones afectadas permanezcan aislados al menos una semana antes de viajar, se sometan a pruebas repetitivas y sean trasladados en vuelos especiales para evitar contacto con otras personas.
Asimismo, pidió reforzar la coordinación entre las autoridades sanitarias internacionales y los países sede del Mundial para garantizar controles epidemiológicos adecuados.
“No se trata de satanizar a nadie ni de generar miedo. Los jugadores y aficionados no tienen la culpa de esta situación. Lo importante es que existan medidas preventivas y vigilancia médica eficiente”, subrayó.
En relación con la afición, recomendó evitar el contacto físico innecesario durante eventos masivos, aunque insistió en que no existe motivo para caer en alarmismo.
Finalmente, López Villalobos reiteró que las justas mundialistas suelen contar con estrictos controles sanitarios, por lo que consideró poco probable que la situación escale si las medidas se aplican correctamente.
“No hay que espantarse. Lo más importante es hacer las cosas bien, mantener la vigilancia epidemiológica y garantizar que quienes viajen lo hagan con todas las pruebas y controles necesarios”, concluyó.
















