Especialistas de UPAEP y de la Universidad Católica de Córdoba coincidieron en que la inteligencia artificial exige fortalecer el pensamiento crítico, la creatividad, la ética y el aprendizaje continuo.
La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la forma en que las organizaciones gestionan el talento, pero, lejos de sustituir a las personas, está redefiniendo las competencias indispensables para los profesionales del futuro. Pensamiento crítico, creatividad, capacidad de aprendizaje continuo, liderazgo, empatía y criterio ético serán los principales diferenciadores en un entorno laboral cada vez más automatizado, coincidieron especialistas de UPAEP y de la Universidad Católica de Córdoba, Argentina.
Durante la rueda de prensa "Gestión del Talento y la Revolución de la IA", la Dra. Harumi Parra Sánchez, catedrática de Administración de Empresas de UPAEP; el Dr. Alejandro Gabriel Fernández Floriani, profesor del programa Global Summer UPAEP 2026 y académico de la Universidad Católica de Córdoba, Argentina; y el Mtro. José Luis Martín García Pérez, catedrático de Logística y Administración de UPAEP, analizaron los retos que enfrentan las empresas y las universidades ante la acelerada incorporación de esta tecnología.
La IA redefine el perfil del talento
La Dra. Harumi Parra destacó que la participación de académicos internacionales a través del programa Global Summer UPAEP fortalece el intercambio de experiencias y permite comprender cómo la inteligencia artificial está transformando los procesos de recursos humanos a nivel mundial.
Subrayó que la IA debe entenderse como una herramienta que optimiza procesos, no como un sustituto del talento humano. Explicó que actualmente facilita tareas como el análisis y la clasificación de miles de currículums, permitiendo agilizar el reclutamiento; sin embargo, enfatizó que siempre será necesaria la intervención de personas capaces de interpretar la información, tomar decisiones y utilizar adecuadamente la tecnología.
"La inteligencia artificial no viene a quitarnos el trabajo; viene a ayudarnos a realizarlo mejor. El verdadero reto es aprender a utilizarla y mantenernos en un proceso permanente de actualización", señaló.
Por su parte, el Dr. Alejandro Gabriel Fernández Floriani afirmó que la mayor transformación en la gestión del talento consiste en dejar de valorar únicamente el conocimiento acumulado por una persona para enfocarse en su capacidad de aprender, desaprender y adaptarse rápidamente a escenarios altamente cambiantes.
Explicó que las organizaciones ya no operan únicamente en entornos volátiles o inciertos, sino en contextos mucho más impredecibles, donde los cambios tecnológicos modifican constantemente las reglas del mercado.
"La competitividad ya no se mide por cuánto sabemos, sino por la rapidez con la que somos capaces de aprender nuevas habilidades y responder a los cambios", afirmó.
Indicó que la IA obliga a rediseñar procesos completos antes de incorporarla a las empresas, ya que implementar tecnología sin transformar la manera de trabajar limita los beneficios que esta puede ofrecer.
Asimismo, señaló que el verdadero valor de las personas estará en aquellas capacidades que la inteligencia artificial aún no puede replicar plenamente, como la empatía, el liderazgo humano, la creatividad, la innovación, el juicio ético y la capacidad de comprender problemas complejos.
Incluso señaló que disciplinas como la filosofía están cobrando nueva relevancia dentro del mercado laboral debido a que desarrollan el pensamiento crítico, la formulación de preguntas y el análisis profundo, habilidades fundamentales para trabajar junto con la inteligencia artificial.
Desde la perspectiva empresarial, el Mtro. José Luis Martín García advirtió que muchas organizaciones están utilizando incorrectamente la inteligencia artificial durante los procesos de selección de personal.
Explicó que uno de los errores más frecuentes consiste en descartar candidatos únicamente mediante filtros automáticos de palabras clave en los currículums, lo que puede eliminar perfiles altamente valiosos.
Asimismo, cuestionó la creciente deshumanización de los procesos de contratación, donde las entrevistas completamente automatizadas pueden afectar la experiencia del aspirante.
"El reto no es solamente utilizar inteligencia artificial; es mantener la dimensión humana del proceso de selección y encontrar el talento adecuado para cada organización", expresó.
Añadió que las empresas también deben responder a nuevas expectativas de las generaciones jóvenes, quienes, además del salario, buscan flexibilidad, liderazgo colaborativo, oportunidades de desarrollo y un compromiso auténtico con la responsabilidad social.
Las habilidades humanas marcarán la diferencia
Los especialistas coincidieron en que el futuro laboral exigirá mucho más que conocimientos técnicos sobre inteligencia artificial.
Entre las competencias que cobrarán mayor importancia destacaron:
- Pensamiento crítico.
- Creatividad e innovación.
- Capacidad de análisis y síntesis.
- Comunicación efectiva.
- Aprendizaje continuo.
- Liderazgo colaborativo.
- Trabajo en equipo.
- Inteligencia emocional.
- Empatía.
- Adaptación al cambio.
José Luis Martín señaló que dominar la elaboración de prompts efectivos será una habilidad técnica importante, aunque aclaró que estos solo pueden construirse correctamente cuando existe pensamiento lógico y capacidad analítica.
Otro de los ejes de la conversación fue la responsabilidad ética en el uso de la inteligencia artificial.
Fernández Floriani alertó que muchas pequeñas y medianas empresas están compartiendo información estratégica en plataformas de IA sin considerar el destino de esos datos, lo que representa riesgos para su propiedad intelectual y competitividad.
Asimismo, señaló que comienzan a surgir nuevos perfiles profesionales dedicados exclusivamente a gestionar la incorporación responsable de la inteligencia artificial dentro de las organizaciones, combinando conocimientos tecnológicos con gestión del cambio.
Los académicos coincidieron en que las instituciones de educación superior deben replantear sus modelos de enseñanza para preparar a los estudiantes ante un mercado laboral completamente distinto.
Fernández Floriani propuso fortalecer materias transversales relacionadas con pensamiento crítico, creatividad, innovación, inteligencia emocional y emprendimiento, además de impulsar metodologías donde los estudiantes aprendan mediante la experimentación y la resolución de problemas reales.
En ese sentido, la Dra. Harumi Parra destacó que en UPAEP se impulsa el aprendizaje basado en la práctica, permitiendo que los estudiantes desarrollen proyectos propios e incluso emprendan antes de concluir sus estudios.
Compartió el caso de una estudiante que, tras desarrollar un proyecto dentro del aula, decidió convertirlo en una empresa, ejemplo del impacto que puede generar una formación orientada a la acción.
Finalmente, los especialistas coincidieron en que la inteligencia artificial continuará evolucionando de manera acelerada, pero insistieron en que el futuro del trabajo dependerá de la capacidad de las personas para combinar el potencial tecnológico con las habilidades exclusivamente humanas.
"La inteligencia artificial puede procesar información a una velocidad extraordinaria, pero la capacidad de decidir con ética, liderar personas, crear soluciones originales y comprender las necesidades humanas seguirá siendo el principal valor que aporten los profesionales del futuro", concluyeron.
















