El Dr. Hernán Mauricio Rivera Escobar explicó cómo las ciencias ómicas transforman la medicina tradicional hacia modelos predictivos, personalizados e integrales.
El 23 de junio de 2026, UPAEP fue sede de un encuentro académico dentro del Global Summer 2026, orientado a reflexionar sobre el futuro de la medicina. Durante la jornada, el Dr. Hernán Mauricio Rivera Escobar, académico de la Universidad del Tolima (Colombia), abordó cómo la integración del estudio de los genes, el entorno y el microbioma está transformando los diagnósticos clínicos, abriendo paso a una medicina altamente personalizada capaz de anticiparse a la aparición de enfermedades.
El especialista explicó que, al hablar de biología molecular o del llamado “dogma central” (el flujo del ADN al ARN y de ahí a las proteínas), es común imaginar clases extensas y teorías confinadas al laboratorio. Sin embargo, señaló que la práctica clínica actual está dando un giro profundo: el cuerpo humano ya no puede entenderse como partes aisladas, sino como un sistema interconectado que opera en red a nivel molecular.
En este contexto, el Dr. Rivera Escobar destacó el surgimiento de las llamadas “ciencias ómicas”, herramientas que no pertenecen al futuro, sino al presente de la investigación biomédica. Subrayó que su principal aporte es permitir una visión global del organismo, pasando de una medicina reactiva a una medicina predictiva y personalizada.
Para ilustrar este sistema, el especialista propuso entender la célula como una fábrica en funcionamiento:
● El núcleo funciona como el centro de control.
● Las histonas organizan la información genética.
● Un gen contiene las instrucciones de producción.
● Los nucleótidos constituyen el lenguaje de dichas instrucciones.
El Dr. Rivera Escobar explicó que, mientras la medicina tradicional analizaba componentes aislados, las ciencias ómicas permiten comprender el sistema biológico de manera integral.
Herramientas para leer el cuerpo humano
El especialista detalló que este enfoque integra distintas disciplinas complementarias:
● Genómica y transcriptómica: permiten conocer la información genética y los genes activos en un momento determinado.
● Epigenómica: analiza cómo factores como el estrés, la alimentación o el ambiente modifican la expresión genética sin alterar el ADN.
● Metagenómica: estudia el microbioma y su influencia en procesos clave como la digestión, la inmunidad y la salud mental.
El desafío clínico
El ponente señaló que, aunque la medicina suele organizar el conocimiento por sistemas o tipos celulares, la biología molecular funciona mediante redes interconectadas. En este sentido, destacó que el reto actual consiste en integrar múltiples niveles de información de forma simultánea.
Asimismo, explicó que la integración multiómica busca cruzar datos biológicos con estudios clínicos tradicionales como resonancias magnéticas o PET, lo que permitirá diagnósticos más tempranos y precisos.
Finalmente, la jornada concluyó con una reflexión sobre la importancia de avanzar hacia modelos de enseñanza y práctica médica que integren la complejidad biológica con herramientas tecnológicas de análisis, en un contexto de transformación constante de la medicina contemporánea.
A través de espacios como el Global Summer UPAEP 2026, la Universidad fortalece su papel como referente en la generación de conocimiento y en la formación de nuevas generaciones de especialistas, preparados para responder a los retos de la medicina contemporánea con rigor académico, ética profesional y una visión global.
















