Testimonios de guía, fortaleza y el orgullo de ver a sus hijos transformar el mundo.
Detrás de cada éxito académico y cada noche de estudio, hay un padre que sostiene los cimientos para que esos sueños alcancen vuelo. Ser papá UPAEP significa ser esa guía constante y el "lugar seguro" donde las dudas sobre el mundo se transforman en soluciones y propósitos.
Es observar con el corazón desbordado de alegría cómo un hijo construye su propio camino, alimentado por una curiosidad que nació como una semilla familiar pero que hoy brilla con una luz propia y única.
En este Día del Padre, honramos a quienes encuentran su mayor energía en el entusiasmo de sus hijos y en su compromiso con los más vulnerables. No hay orgullo más profundo que verlos convertirse en personas de valentía y gran corazón, capaces de superar obstáculos para aportar algo positivo a su entorno. En esos instantes donde comparten sus logros o hablan con pasión de lo que aman, cualquier sacrificio se olvida, dejando la certeza de que cada segundo de esfuerzo ha valido la pena.
Eduardo Ávila, papá de Braulio Ávila, estudiante de Ingeniería en Diseño Automotriz
1. Cuando su hijo le explica un proyecto, un experimento o una investigación en la que trabaja, ¿qué es lo que más le sorprende de escuchar la manera en que piensa?
Lo que más me sorprende es la forma tan adelantada en la que analiza las cosas. Cuando me explica un proyecto, no solo habla de lo que está haciendo en el presente, sino de las posibles aplicaciones, resultados y alcances que podría tener en el futuro. Tiene una capacidad muy clara para visualizar escenarios y encontrar soluciones antes de que incluso yo termine de analizar el problema.
También me impresiona la rapidez con la que aprende y procesa información. Muchas veces me pregunto cuándo investiga tanto o cómo logra reunir tantos conocimientos, porque cuando me platica sobre sus proyectos demuestra una preparación muy sólida y una comprensión profunda de temas complejos. Como padre, me llena de orgullo ver cómo ha desarrollado una forma de pensar crítica, analítica y que busca trascender a través de la innovación.
2. ¿Hay algún momento en el que se haya dado cuenta de que su hijo ya no solo está aprendiendo, sino que también está generando conocimiento para otros?
Sí. Ese momento llegó cuando me presentó la idea de investigación con la que posteriormente obtuvo su beca.
Al escucharlo explicar su proyecto, entendí que ya no estaba estudiando únicamente para adquirir conocimientos para sí mismo, sino para desarrollar propuestas que pudieran beneficiar a otras personas y aportar soluciones a problemas reales.
Recuerdo que preparó su proyecto con mucha confianza. Antes de presentarlo ante los evaluadores, me lo explicó con convicción. Fue entonces cuando comprendí que su interés ya no era solamente aprender, sino generar conocimiento que pudiera trascender, dejar huella y contribuir al desarrollo de nuevas alternativas para el futuro.
3. La investigación suele exigir paciencia y resiliencia. ¿Qué le ha enseñado a usted ver a su hijo enfrentar procesos donde las respuestas no llegan de inmediato?
Como familia hemos atravesado distintos retos a lo largo de los años, tanto económicos como personales, y hemos aprendido que los resultados verdaderamente valiosos requieren tiempo, esfuerzo y constancia.
La investigación es un reflejo de esa realidad. No siempre existen respuestas inmediatas ni soluciones rápidas. Observarlo avanzar con disciplina, incluso cuando los resultados tardan en llegar, me ha recordado que la excelencia se construye durante el proceso. Me ha enseñado que la perseverancia, la capacidad de adaptarse y la confianza en el trabajo diario son fundamentales para alcanzar objetivos que realmente valgan la pena.
4. Si pudiera regresar al momento en que comenzó esta etapa universitaria, ¿qué le diría al padre que era entonces al ver todo lo que su hijo ha logrado hoy?
Le diría que confíe plenamente en su hijo y en la persona en la que se está convirtiendo. Desde el inicio sabía que tenía capacidad, disciplina y talento, pero verlo desarrollarse en la universidad ha superado incluso muchas de mis expectativas.
Le diría que se prepare para sorprenderse. Que verá a un joven capaz de destacar académicamente, comprender materias complejas, enfrentar desafíos con responsabilidad y mantener siempre el deseo de aprender. También le diría que disfrute cada platica con él.
Hoy puedo decir con orgullo que mi hijo ha demostrado ser una persona extraordinaria, comprometida con su formación y con el deseo de aportar algo positivo a la sociedad. Más que sus calificaciones o reconocimientos, lo que más me enorgullece es la pasión, la perseverancia, disciplina y los valores que demuestra al enfrentar cada reto.
Ricardo Patiño Bond, papá de Guadalupe Patiño Rocha, estudiante de Licenciatura en Fisioterapia y miembro del equipo representativo de Taekwondo
1. ¿Cuál es la emoción que más recuerda cada vez que ve a su hija entrar a una cancha, pista o escenario de competencia?
Emoción, nervios y mucho orgullo de verla hacer lo que más le gusta.
2. Detrás de cada competencia hay madrugadas, entrenamientos y renuncias. ¿Qué ha descubierto sobre su hija durante esos momentos que pocos llegan a conocer?
Su gran fortaleza física y mental, su perseverancia y su gran pasión por el deporte.
3. ¿Existe alguna anécdota deportiva que guarde con especial cariño porque le permitió ver de qué está hecha realmente su hija?
Cuando ganó la semifinal de la Olimpiada Nacional 2016, porque fue su primer nacional y que haya llegado a la final después de un proceso largo y difícil, fue una emoción muy grande para mí.
4. Cuando observa todo el camino recorrido, ¿qué considera que el deporte le ha regalado a su hija más allá de los resultados?
Disciplina, fortaleza, resiliencia, compromiso con la institución y sobre todo a ser un gran ser humano.
Raúl Barrios Alonso, papá de Raúl Barrios Peña, miembro del equipo representativo de Futbol Varonil
1. ¿En qué momento comprendió que el deporte había pasado de ser una afición a convertirse en una parte fundamental de la vida de su hijo?
Desde pequeño tenía trazado el camino del deporte y qué mejor aún formándolo como profesional en su momento y ahora como profesionista.
2. ¿Qué siente al verlo representar a la Universidad mientras también cumple con sus responsabilidades académicas?
Se siente un orgullo verlo realizar lo que más ama complementado con ser un excelente estudiante.
3. Cuando enfrenta presión, derrotas o momentos difíciles, ¿qué cualidades de su hijo salen a relucir y lo hacen sentir especialmente orgulloso?
Que le da vuelta a la página y sigue trabajando y esforzándose al 100 en cada entrenamiento, además, aprende y trabaja sus errores para no volverlos a cometer.
4. Si hoy pudiera describir a su hijo en una sola lección de vida que le haya enseñado como padre, ¿cuál sería?
El tener una mentalidad ganadora, luchar siempre por cumplir nuestras metas y todo los objetivos que nos propongamos.
José Ismael Pichardo Bocanegra, papá de Aranzazu Pichardo Díaz, estudiante de Ingeniería Biónica
1. ¿Qué significa para usted que su hija utilice su talento y conocimientos para atender problemáticas que afectan a otras personas?
Como papá, me llena de orgullo ver a mi hija usar lo que sabe y lo que ha aprendido para pensar en los demás. Saber que sus conocimientos no solo son para su crecimiento personal, sino también para ayudar a otras personas, me hace sentir que va por un muy buen camino en la vida. Es algo que como padre me da mucha satisfacción y tranquilidad.
2. ¿Ha habido alguna conversación con su hija sobre sus investigaciones que lo haya hecho reflexionar o cambiar su manera de ver algún tema?
Sí, hemos platicado sobre sus proyectos desde hace tiempo. Desde la preparatoria ya tenía esa inquietud de ayudar a personas con dificultades de movimiento, como en el caso de quienes viven con Parkinson. Recuerdo cuando hablaba de sus ideas y prototipos; eso me hizo reflexionar mucho sobre lo difícil que puede ser la vida para algunas personas y también sobre el gran valor que tiene la ciencia cuando se usa para ayudar.
3. Como padre, ¿qué disfruta más: escuchar sobre los resultados que obtiene o ver la pasión con la que persigue sus objetivos?
Como papá, disfruto mucho ver sus resultados, pero lo que más me emociona es la pasión con la que hace las cosas. Me gusta verla esforzarse, investigar, insistir y no rendirse cuando algo se complica. Eso para mí vale más que cualquier resultado, porque demuestra su carácter y su amor por lo que está estudiando.
4. Cuando piensa en el futuro profesional de su hija, ¿qué es lo que más le emociona de todo lo que aún está por venir?
Cuando pienso en su futuro profesional, me emociona mucho todo lo que todavía le espera. Me imagino que podrá desarrollar proyectos importantes y ayudar a muchas personas con lo que sabe hacer. También me da orgullo ver los valores que ha formado: la responsabilidad, la empatía y la perseverancia. Creo que eso es lo que realmente la va a guiar para lograr todo lo que se proponga.
















