El dobok de UPAEP deja huella en la historia de Vania Adriana
26/05/2026
Autor: Hugo Quintero
Foto: Misraim Álvarez

Plata individual y bronce en TK3 en CONADEIP 2026 coronaron la última temporada de una atleta que encontró en las Águilas una familia.

Después de seis años de entrega, disciplina y crecimiento constante, Vania Adriana concluye su etapa de elegibilidad con las Águilas UPAEP de taekwondo, dejando una huella marcada por el compromiso, la resiliencia y el amor por el deporte universitario.

Su llegada a UPAEP en 2020 coincidió con uno de los momentos más complejos para el mundo entero: la pandemia. A pesar de las circunstancias, encontró en el equipo representativo un espacio de apoyo y pertenencia que transformó su experiencia universitaria. “Me recibieron con los brazos abiertos. Encontré no solo compañeros de entrenamiento, sino también una familia”, recuerda.

Portar el dobok de las Águilas representó para ella un orgullo inmenso y una responsabilidad que asumió con entrega total. Cada entrenamiento y cada competencia fueron oportunidades para demostrar el significado de representar a UPAEP dentro y fuera del área de combate.

Su última temporada como atleta universitaria se convirtió también en una de las más memorables de su carrera. En el Campeonato CONADEIP 2025, Vania cerró su ciclo deportivo conquistando la medalla de plata individual y el bronce por equipos en TK3, resultados que significaron la recompensa a años de esfuerzo y perseverancia.

Más allá de las medallas, la taekwondoína reconoce que uno de sus mayores aprendizajes fue descubrir hasta dónde era capaz de llegar. “Aprendí a conocerme a mí misma como deportista, a desafiar mis límites y a ver que soy capaz”, comparte.

En ese camino, el coach Jaime Barrón tuvo un papel fundamental. Vania destaca la confianza y el respaldo que recibió desde sus primeros días en la Institución, especialmente en un periodo tan complicado como el inicio de la pandemia. Asimismo, reconoce que cada uno de sus compañeros dejó una marca especial en su historia, convirtiéndose en piezas clave de su crecimiento personal y deportivo.

Como estudiante-atleta, enfrentó el reto constante de equilibrar las exigencias académicas con la alta competencia deportiva. Viajes en temporada de exámenes, entrenamientos intensos y competencias simultáneas con finales académicos formaron parte de una experiencia que fortaleció su responsabilidad, disciplina y capacidad de compromiso.

Para Vania, UPAEP significó mucho más que una universidad. Representó una etapa que transformó su vida y le permitió crecer integralmente. Lejos de casa, encontró amistades que se convirtieron en familia y construyó recuerdos que conservará para siempre.

“El liderazgo” fue el valor institucional que más hizo suyo durante estos años, uno que hoy la acompaña rumbo a una nueva etapa profesional. Concluye su elegibilidad llevando consigo las enseñanzas del deporte universitario: disciplina, trabajo en equipo, perseverancia y resiliencia, herramientas que considera fundamentales para afrontar los retos del futuro.

Al despedirse de las Águilas UPAEP, Vania no solo cierra una trayectoria deportiva; también culmina un capítulo lleno de aprendizajes, emociones y experiencias que marcarán para siempre su historia de vida. El taekwondo, asegura, seguirá siendo una parte esencial de quien es hoy.