Diferencias y similitudes entre comunicación pública de la ciencia, periodismo científico y divulgación científica
06/01/2026
Autor: Cecilia Torres Tapia
Cargo: Diplomado Periodismo Científico

Introducción

La ciencia es una herramienta poderosa para comprender el mundo en diferentes aspectos y para tener fundamentos que hará más fácil la toma de decisiones en infinidad de ámbitos, como dice el dicho “Información es poder”. Sin embargo, su complejidad técnica y su lenguaje especializado dificultan su acceso para el público en general y si no se adapta ese conocimiento para la población, se vuelve poco atractivo, lejano, aburrido o incomprensible. En este contexto, surgen tres prácticas fundamentales para acercar el conocimiento científico a la sociedad: la comunicación pública de la ciencia, el periodismo científico y la divulgación científica. Aunque estos tres conceptos a menudo se confunden o se usan como sinónimos, existen diferencias importantes entre ellos, así como áreas de convergencia.

A continuación voy a analizar brevemente sus similitudes y diferencias para clarificar su papel en la transmisión del conocimiento científico.

Similitudes

No podemos negar que estas tres formas de comunicación comparten un objetivo central: hacer accesible la ciencia a públicos no especializados. Todas buscan reducir la brecha entre el conocimiento científico y la sociedad, facilitando su comprensión y promoviendo que la ciudadanía esté informada e incluso más interesada en estos temas que antes se reservaban para los especialistas y que ahora con la mayor facilidad utilizan los creadores de contenidos digitales (influencers) de manera irresponsable.

Además, las tres prácticas requieren habilidades de traducción del lenguaje técnico al lenguaje cotidiano, así como una comprensión básica del método científico. También es común que utilicen medios de comunicación masiva, como prensa escrita, televisión, redes sociales, conferencias y plataformas digitales, para llegar a audiencias más amplias.

Tanto la divulgación como el periodismo y la comunicación pública de la ciencia enfrentan retos similares, como el riesgo de simplificación excesiva, la desinformación y la necesidad de mantener el rigor científico sin perder claridad, es decir que no caigamos en la interpretación con el objetivo de hacerla más entendible, pues podemos no dar la información precisa, debemos apegarnos siempre a la información que los especialistas nos dan para no caer en imprecisiones.

Diferencias

A pesar de estas similitudes, existen diferencias importantes en el propósito, enfoque y actores involucrados en cada una de estas tres prácticas.

Divulgación científica. Suele estar producida por científicos, museos, instituciones académicas o divulgadores especializados. Tiene un carácter principalmente educativo y cultural. Su objetivo es despertar el interés por la ciencia y fomentar la curiosidad del público general. Usa un lenguaje accesible, y puede emplear recursos narrativos, humorísticos o visuales para captar la atención. Ejemplos de esta herramienta son los documentales, libros de divulgación, charlas y actividades en museos de ciencia, que deben ser muy bien planeados para cada sector de la población: por edad, intereses y hasta poder adquisitivo.

Periodismo científico. Entra en el ámbito del periodismo general, con la particularidad de tratar temas científicos. Su función es informar con actualidad y objetividad sobre descubrimientos, controversias, investigaciones, políticas científicas y temas de interés público relacionados con la ciencia. A diferencia de la divulgación, está sujeto a los criterios periodísticos de noticiabilidad, imparcialidad y verificación. Los periodistas científicos no necesariamente son científicos, pero deben ser capaces de interpretar datos y de entrevistar a expertos de manera crítica, saber desentrañar todas sus dudas para conseguir una gran cantidad de datos que le den herramientas para poder armar la información con mayor precisión.

Comunicación pública de la ciencia. Es un término más amplio que engloba diversas formas de interacción entre ciencia y sociedad. Incluye tanto la divulgación como el periodismo, pero también considera la comunicación institucional, la participación ciudadana y la comunicación de riesgos. Su enfoque no solo es transmitir información, sino también promover el diálogo entre expertos, vender un proyecto a empresarios o gobierno, fomentar la participación social del conocimiento científico, presentar una innovación científica, etc...

Conclusión

En síntesis, aunque la comunicación pública de la ciencia, el periodismo científico y la divulgación científica comparten el interés por acercar el conocimiento científico a la sociedad, difieren en sus métodos, objetivos y actores. Reconocer estas diferencias es esencial para fortalecer cada una de estas prácticas y garantizar que la ciencia ocupe el lugar que le corresponde en una sociedad cada vez más inmersa en la información, la crítica, los temas de relevancia e innovación, ya sea por moda, porque todos hablan de un mismo tema en un determinado momento, o por interés genuino. En un mundo marcado por la desinformación y los retos globales, una comunicación científica efectiva es más necesaria que nunca, debemos aprovechar todas las nuevas herramientas existentes para difundir cada día más los temas científicos y contrarrestar a charlatanes que sólo buscan notoriedad.