La hospitalidad mexicana
04/02/2026
Autor: Oscar Rosas Necoechea
Cargo: Profesor de la Facultad de Filosofía

Un tema que parece jamás agotar su interés filosófico sino, por el contrario, nos exige constantemente ponerlo bajo el ojo reflexivo, es nuestra relación entre lo familiar y lo extraño. Esta dicotomía se manifiesta de muchas formas en nuestra vida cotidiana: lo familiar es lo que conocemos, lo extraño lo que desconocemos; lo familiar nos tranquiliza, lo extraño nos incomoda; lo familiar lo que aceptamos, lo extraño lo que rechazamos. Sin embargo, pronto se ve que esta separación aparentemente simple es en realidad más compleja. Existen casos en los que voluntariamente hacemos lo opuesto, casos en los que lo familiar se funde con lo extraño, pero que, precisamente por unir dos dimensiones que suelen estar separadas, no entendemos del todo bien. Uno de esos casos límite es la hospitalidad.

La hospitalidad es un elemento sobremanera importante en el contexto mexicano. La imagen que tenemos de nosotros mismos, la identidad que hemos forjado y, en general, el imaginario público, suele reconocer a México como un país hospitalario. Solemos reconocer la solidaridad como una virtud propia del mexicano y nos enorgullecemos de cómo tratamos a los turistas. Sin embargo, como mencionamos, la hospitalidad tiene mayor profundidad de lo que aparenta, por lo que no está de más preguntarnos si, de verdad, más allá del discurso, la hospitalidad es lo común en México. El objetivo de este breve texto no es afirmar o negar la hospitalidad mexicana, ni siquiera es un intento de definir lo que es la hospitalidad; el objetivo es, en cambio, despertar un par de reflexiones sobre lo que cotidianamente consideramos hospitalario para que el juicio de cada lector se sensibilice ante los temas que mencionaremos.

Tal vez el mejor ejemplo para explicitar la presencia o ausencia de la hospitalidad y para unirla con el binomio de lo extraño y lo familiar es la migración. Es claro que ese fenómeno requiere su propio análisis y que un intento de eso sobrepasaría las pretensiones de este escrito. Es por eso que ahora nos limitaremos a mencionar que el migrante es la encarnación del choque entre lo familiar y lo extraño. Es, citando a una filosofía de la alteridad: “otro; no pertenece al sistema de adscripción del mismo. Su alteridad la denota tanto su corporalidad como su habla; el migrante es la figura del extraño. No conoce las reglas de juego –ni las sociales, ni las políticas–. Está sujeto al reconocimiento, así sea despectivo, de alguno de los miembros del grupo a donde ha llegado” (Vargas Guillen, p. 95).

Por otra parte, también hay que hacer la distinción entre los tipos de extrañeza que el “huésped” puede manifestar. El migrante puede ser recibido de mejor o peor forma, si el país recibe la promesa de inversión y de negocios internacionales entonces la hospitalidad sale a relucir; pero si quien llega fue expulsado de su propio país, de manera explícita o por necesidad, y el lugar a donde llega lo percibe simplemente como un viajante desesperado, la hospitalidad, aún cuando sea más necesaria, es menos común.

No sólo respecto a las leyes y prácticas sobre migración es relevante la hospitalidad. El mundo del turismo también puede decirnos mucho. La plataforma Travellers Review Booking ha llevado a cabo un par de estudios sobre la hospitalidad en diferentes países. En uno de ellos, hecho sólo en nuestro país, el 77% de mexicanos afirman que son de los países más hospitalarios al comparar su experiencia de huésped en su país con respecto a países extranjeros. En otro de ellos, ampliado a varios países, se encontró que México se posicionó en tercer lugar a nivel mundial, después de Tailandia (85%), Indonesia (83%), seguidos por Taiwán (77%) e India (75%). Finalmente, en otro, hecho en 2021 a nivel internacional Booking destaca que los países que resultaron más hospitalarios según los usuarios fueron Italia, España, Francia, Alemania y Rusia. Un dato significativo es que en esa lista no figura México. Por otro lado, en el Foro Económico Mundial, en 2018, los países más hospitalarios fueron Islandia, Nueva Zelanda, Marruecos, Macedonia y Austria; de nuevo, sin mención de nuestro país (Once Noticias, 2022).

Estas estadísticas, sin embargo, no deberían desanimar la opinión sobre un México hospitalario. Más bien, apuntan a una necesaria y extensa reflexión acerca de qué es lo que llamamos “lo mexicano”. Este, al igual que la migración, también es un tema extenso que sobrepasa los objetivos del escrito. Sin embargo, es importante mencionarlo porque nos da la pista sobre una manera diferente de ver nuestra potencial hospitalidad. “Lo mexicano” no es una naturaleza objetiva, esencial; es, en cambio, nuestra historia, por lo tanto, es una dinámica que ha evolucionado y puede continuar haciéndolo. Esto es importante en este contexto porque si el mexicano es o no hospitalario (o si así lo consideramos) tiene todo que ver con lo que ha sido (o no ha sido).

En otras palabras, lo que este análisis de la hospitalidad señala es que no podemos ni debemos tomar por sentado nuestra condición de hospitalarios, ni aceptar sin más que la solidaridad sea nuestro valor. Más bien, tenemos que aceptar la responsabilidad con el pasado y la potencialidad para el futuro. Nos encontramos en un delicado balance —peligroso o ventajoso— y depende de nosotros mantenerlo. Peligroso, porque si el mexicano ha sido siempre hospitalario, porque significa que podemos dejar de serlo en cualquier momento si nos descuidamos; ventajoso porque si el mexicano no es lo suficientemente hospitalario, podemos llegar a serlo por nuestra propia fuerza. Esta última opción parece la más prudente dado que sería difícil señalar cuando uno llega a ser “suficientemente hospitalario”.

Referencias

Vargas, Guillén, G. (2025). Fenomenología de lo extraño. Venezuela: Siglo XXI

Once Noticias. (2022). Hospitalidad mexicana es una tradición importante, dicen expertos del sector turístico. Extraído de: https://oncenoticias.digital/nacional/hospitalidad-mexicana-es-una-tradicion-importante-dicen-expertos-del-sector-turistico/190852/