El nanosatélite de UPAEP inicia comunicación desde el espacio tras su despliegue desde la Estación Espacial Internacional.
El Gxiba-1, nanosatélite desarrollado por UPAEP, envió su primera señal oficial desde el espacio el 3 de febrero de 2026 a las 9:13 horas. El reporte de conexión se realizó exitosamente a través de la constelación satelital Iridium, confirmando la salud operativa del dispositivo. Este hito ocurrió pocas horas después de que el satélite fuera liberado desde el módulo japonés Kibo en la Estación Espacial Internacional (EEI).
Actualmente, el dispositivo se encuentra en una órbita terrestre baja, operando a una altura aproximada de 400 kilómetros. El equipo de operaciones de la universidad ya cuenta con los datos orbitales necesarios para predecir su trayectoria y establecer contacto formal desde su propia estación terrena. Esta fase inicial es fundamental para validar la telemetría y comenzar con los objetivos científicos de la misión.
🛰🇲🇽🌋 México lanza con éxito el satélite Gxiba-1 desde la EEI: servirá para el monitoreo de la actividad volcánica
— Sputnik Mundo (@SputnikMundo) February 4, 2026
🔎 El satélite, construido por estudiantes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), será utilizado para monitorear actividad volcánica del… pic.twitter.com/T1Bnexc2sn
Impacto mediático y reconocimiento global
El despliegue del satélite fue transmitido en vivo y captado por diversos medios de comunicación, quienes destacaron el funcionamiento del brazo robótico que lo liberó al espacio. El impacto en la opinión pública ha sido notable, posicionando a la ingeniería mexicana como un actor relevante en el sector aeroespacial internacional. La prensa ha enfatizado la importancia estratégica de la alianza con la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y la oficina espacial de la ONU (UNOOSA).
Los análisis en medios de comunicación resaltaron el uso de inteligencia artificial y algoritmos avanzados para procesar datos volcánicos desde la órbita. Asimismo, se ha subrayado el propósito social del proyecto: fotografiar volcanes activos, como el Popocatépetl, para analizar la dispersión de ceniza. Esta información será compartida con instancias de Protección Civil para mejorar la prevención de desastres.
Felicitaciones institucionales
Tras el éxito del despliegue, el Gobierno del Estado de Puebla y la Embajada de México en Japón extendieron felicitaciones a los participantes. Este reconocimiento celebra el talento de los cerca de 80 estudiantes y 12 profesores de diversas ingenierías que diseñaron y construyeron el satélite.
Anteriormente, directivos de JAXA ya habían reconocido públicamente el trabajo de la comunidad universitaria mexicana tras aprobar las estrictas fases de seguridad de la misión. El presidente de la agencia japonesa, Hiroshi Yamakawa, señaló que el proyecto pondría muy en alto el nombre de México.
El futuro del monitoreo volcánico
El Gxiba-1 tiene una vida útil estimada de un año, tras el cual se desintegrará al reingresar a la atmósfera para evitar la generación de basura espacial. Durante este tiempo, el equipo de investigación monitoreará constantemente variables como la temperatura y la corriente de los componentes. El éxito de esta etapa permite a la universidad mirar hacia nuevos proyectos de mayor escala.
Este logro no solo representa un avance técnico, sino el inicio de nuevas posibilidades para la ciencia y la tecnología mexicana aplicada al bienestar social.
















