Reporte Económico y Financiero del 6 al 15 de enero de 2026
19/01/2026
Autor: Dr. Anselmo Salvador Chávez Capó
Cargo: Escuela de Administración Financiera y Bursátil

Aumento salarial 2026: entre la justicia social y el riesgo económico

El aumento al salario en México para 2026 que fue de un 13% a partir del 1 de enero, quedando en $315.04 pesos diarios para el resto del país y $440.87 pesos diarios en la Zona Libre de la Frontera Norte, vuelve a colocar sobre la mesa un debate que, aunque recurrente, sigue siendo incómodo: ¿hasta dónde es viable mejorar el ingreso de los trabajadores sin poner en riesgo la estabilidad económica?

Durante décadas, el salario mínimo en México fue sinónimo de rezago, al analizar las curvas de incremento salarial con respecto al incremento de la inflación se encontrara una brecha que se hacía cada vez más grande durante el periodo de 1982-1992 del 63.60%, es decir: ajustado por inflación, lo que ganaba un trabajador con salario mínimo en 1982 valía muchísimo más que lo que ganaba a principios de los 90 en términos de poder adquisitivo, cabe señalar que ese período coincidió con crisis económicas profundas, alta inflación y políticas de contención salarial que redujeron fuertemente el ingreso real de los trabajadores, por lo no alcanzaba para cubrir necesidades básicas y funcionó más como un referente administrativo que como un verdadero ingreso laboral, en ese contexto, los incrementos salariales de los últimos años han sido, sin duda, una corrección histórica, sin embargo, el reto de 2026 ya no es solo subir salarios, sino hacerlo de manera sostenible.

El lado positivo

Desde el punto de vista social, el aumento salarial tiene argumentos sólidos, un mejor ingreso permite recuperar poder adquisitivo perdido por la inflación, reduce la pobreza laboral y fortalece el consumo interno, para millones de hogares, especialmente en zonas urbanas y semiurbanas, considerando que  el porcentaje de trabajadores que ganan un salario mínimo ha cambiado de 20.20% en 2020 a 28.0% en 2025, adicionalmente se debe considerar que el salario más alto no se traduce en ahorro, sino en comida, transporte y servicios básicos, por lo que este efecto dinamiza la economía local, el pequeño comercio, los servicios y las microempresas suelen beneficiarse de una mayor circulación de dinero, en estados como Puebla, donde el mercado interno tiene un peso relevante, el incremento salarial puede convertirse en un amortiguador frente a la incertidumbre externa.

El riesgo: inflación e informalidad

Pero el aumento salarial no ocurre en el vacío, cuando los salarios crecen más rápido que la productividad, las empresas enfrentan una disyuntiva: absorber el costo reduciendo márgenes de utilidad o trasladarlo a los precios, en muchos casos, ocurre lo segundo, por lo que el resultado es inflación, particularmente en bienes y servicios de consumo cotidiano, lo que erosiona parte del beneficio del propio aumento salarial, cabe señalar que los trabajadores con salarios más bajos (1–2 salarios mínimos) constituyen alrededor de 40 % de los ocupados en México. impacto es más severo en las micro y pequeñas empresas, con márgenes estrechos, poco acceso a financiamiento y alta carga administrativa, muchas no pueden sostener incrementos abruptos en el costo laboral, el riesgo entonces es doble: menor contratación formal o, peor aún, un desplazamiento hacia la informalidad, fenómeno que México conoce demasiado bien ya que e acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de diciembre de 2025, la Tasa de Informalidad a esa fecha es de 54.30%

Competitividad en juego

Otro ángulo del debate es la competitividad. México ha sido atractivo para la inversión por su cercanía con Estados Unidos, su red de tratados y, sí, por sus costos laborales relativamente bajos, un aumento salarial no elimina esta ventaja, pero sí obliga a una condición clave: productividad, las empresas que llegan por nearshoring no buscan únicamente salarios bajos; buscan estabilidad, capacitación y eficiencia, si el salario sube acompañado de inversión en tecnología, capacitación laboral e infraestructura, el impacto puede ser positivo, si no, sectores intensivos en mano de obra como los relacionados con la industria textil, agroindustria, manufactura básica, entre otros pueden perder terreno frente a otros países emergentes.

El verdadero debate

El error sería plantear el tema como una dicotomía entre justicia social y estabilidad económica, el aumento salarial en 2026 es necesario, pero no basta por sí solo, sin políticas complementarias como apoyo a MIPYMES, incentivos a la formalidad, capacitación y mejora regulatoria, menor costo fiscal a la contratación, alentar el riesgo es que el beneficio se diluya entre inflación, cierres de negocios e informalidad.

Conclusión

El aumento al salario en México en 2026 representa una oportunidad y un desafío, por una parte, es una señal de compromiso con el bienestar laboral, pero también una prueba de madurez económica, el subir salarios sin productividad es populismo; contenerlos indefinidamente es injusticia social, por lo que el equilibrio no es sencillo, pero es ineludible, finalmente a manera de cierre se debe señalar que el éxito del aumento salarial no se medirá con el anuncio, sino realmente dentro de un año en el caso de que los trabajadores viven mejor sin que la economía pague un precio mayor.

Indicadores Financieros el 15 de enero de 2026

  • El peso mexicano terminó este día en terreno de ganancias, a medida que persiste un debilitamiento generalizado de ladivisa norteamericana**,** con datos de Banco de México indican que el tipo de cambio opera alrededor de los 6465 pesos por dólar**,** lo que representó una apreciación de 0.02% o 0.34 centavos respecto a sus movimientos de ayer, mientras que su avance semanal fue de 1.87% o 33.71 centavos. En ventanilla bancaria el precio de dólar se coloca en 18.07 a la venta y 17.10 a la compra
  • La Mezcla Mexicana de Exportación presento una pérdida de 2 dólares con 92 centavos, lo que equivale a un 4.77% más con respecto al precio de cierre de la sesión anterior, al cotizarse en el mercado energético internacional en 55.30 dólares por barril de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex). En lo que va del año el energético mexicano ha ganado el 3.13%; así mismo al comparar el 15 de enero de 2026 con la misma fecha del año anterior, la perdida es del 25.47%.
  • Los mercados bursátiles mexicanos se comportaron en sentido contrario a los índices norteamericanos, al experimentar una toma de utilidades que dejó al índice estelar de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), S&P/BMV IPC, con retroceso de 1.12%, retrocediendo a las 66,649.28 unidades, al igual que el FTSE-BIVA de la Bolsa Institucional de Valores que se contrajo 1.08% bajando a los 1,320.72 puntos.
  • Los principales índices bursátiles norteamericanos se vieron beneficiados por las empresas de tecnología, por lo que presentaron ganancias generalizadas, el Dow Jonesregistró un aumento de 0.60% a los 49,442.44 enteros, seguido por un incremento de 0.26% para el S&P 500, que alcanzó las 6,944.47 unidades, mientras que el Nasdaq avanzó 0.25%, hasta llegar a los 23,530.02 puntos.

Indicadores económicos del 6 al 15 de enero de 2026

  • El Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL) brinda la información de la venta, producción y exportación de vehículos ligeros en nuestro país, en el periodo enero a diciembre de 2025, se produjeron 3.953,494 unidades, lo que representó una variación de -0.9%, respecto al mismo lapso de 2024. Durante el periodo citado, los camiones ligeros representaron 77.2% del total producido, mientras que el resto correspondió a la fabricación de automóviles.
  • El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) actualiza las Líneas de Pobreza (LP) correspondientes a diciembre de 2025, según ámbitos rural y urbano. Estas ofrecen un referente monetario que determina si los ingresos de la población son suficientes para adquirir bienes, servicios y alimentos que conforman las canastas alimentaria y no alimentaria. El cálculo se realiza con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). El objetivo es establecer un umbral monetario para la medición de la Pobreza Multidimensional (PM) en México. La inflación general anual de diciembre de 2025 fue de 3.7% (ver cuadro 1), lo que representó una disminución de 0.5 de puntos porcentuales respecto a diciembre de 2024 (4.2%). Por su parte, la inflación general mensual de diciembre de 2025 (0.3%) disminuyó en 0.4 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Esta regresó a la tendencia que se registró de enero a julio de 2025, periodo en el que la inflación se mantuvo en 0.3%. En diciembre de 2025, los cambios porcentuales anuales de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), referentes a la canasta alimentaria, fueron de 3.0% en el ámbito rural y de 4.4% en el urbano. El cambio en el ámbito rural se ubicó por debajo de la inflación general anual (3.7%), mientras que, en el caso del urbano, la superó. Respecto a diciembre de 2024, la variación en las LPEI disminuyó 0.2 puntos porcentuales en el ámbito rural y aumentó 0.2 puntos porcentuales en el ámbito urbano (estas fueron de 3.2 y 4.1%, respectivamente). Los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y de bistec de res (de cualquier parte que se saque) fueron los que más contribuyeron al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria. Los de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y de bistec de res (de cualquier parte que se saque) presentaron mayor incidencia en el ámbito rural. En este, la molida de res fue el que más contribuyó al aumento de la canasta alimentaria. En el urbano, fue la leche pasteurizada de vaca
  • El Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) permite conocer la evolución del gasto que realizan los hogares en bienes y servicios de consumo, tanto de origen nacional como importado. En octubre de 2025 y con cifras desestacionalizadas, el IMCP incrementó 0.8 % frente al mes previo, en términos reales, a tasa anual creció 4.1%. Por componente, el consumo de bienes de origen importado incrementó 6.6% y el de bienes y servicios de origen nacional no presentó variación (el de servicios aumentó 0.4% y el de bienes cayó 0.2%), a tasa mensual. En su comparación anual, el gasto en bienes de origen importado subió 20.6% y en bienes y servicios nacionales, 1.2% (el de servicios ascendió 2.3% y el de bienes, 0.3%).
  • El Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) permite conocer el comportamiento de la inversión en activos fijos en el corto plazo. En octubre de 2025 y con cifras desestacionalizadas, la formación bruta de capital fijo incrementó 0.9% respecto al mes previo, en términos reales. A tasa anual disminuyó 5.8%. Por componente, los gastos en construcción crecieron 3.9% y en maquinaria y equipo —de origen nacional e importado— cayeron 2.2% a tasa mensual, en octubre de 2025. A tasa anual y con series desestacionalizadas, los gastos en maquinaria y equipo descendieron 10.3% y en construcción, 1.6%, en el periodo de referencia.

Referencias

REGISTRO ADMINISTRATIVO DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ DE VEHÍCULOS LIGEROS (RAIAVL)

**https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/rm_raiavl/rm_raiavl2026_01.pdf**

LÍNEAS DE POBREZA (LP)

**https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/lp/lp2026_01.pdf**

INDICADOR MENSUAL DEL CONSUMO PRIVADO (IMCP)

**https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/imcp/imcpmi2026_01.pdf**

INDICADOR MENSUAL DE LA FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO (IMFBCF)

**https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/ifb/imfbcf2026_01.pdf**