Alas de la Memoria es un Espacio de Creación literaria de la Facultad de Humanidades a cargo del Mtro. Noé Blancas.
Era claro el crepúsculo y había
una mustia verdad amordazada
que era un vértigo apenas,
que era un débil
tronco de palmera desmayada
y una isla de patos
y una almeja infranqueable
y era todo
(de tan todo que era, casi nada).
Y se hizo de pronto la mentira.
Era hora del Verbo,
el que al cabo
llamó error al errar de nuestros ojos
—¡pobres barcos besándose en la niebla
maldiciendo, adorando el maremoto!—;
nombró loco mareo a la marea
—¡la marea!,
¡tan adentro,
tan resfriada de contento!—;
y almeja a los moluscos
que nacen de mi sed y de tu aliento
y que a nuestras espaldas,
como los tibios muslos,
caminan siempre juntos.
Era nítido el Verbo. Y era todo.
Y el silencio era nada. Aún más nada
que el viejo sol, tan solo.
Más que el mudo estertor de nuestras alas.
Y una isla de patos…
Yacía
una mustia verdad, ya sin mordaza,
al pie de una palmera desmayada.
Y era claro el crepúsculo. Partían
en destinos opuestos –tú mirabas
la una, yo la otra–
las sombras de dos barcas.
















