Bordado reúne a estudiantes y comunidad en el Museo UPAEP
27/03/2026
Autor: Hanna Denisse Arcos Guzmán
Foto: Jimena Bravo Jiménez

El 6 de marzo, un círculo de bordado reunió a estudiantes y asistentes en la Sala 1 para aprender puntadas básicas y reflexionar sobre memoria y comunidad.

El Museo UPAEP realizó este jueves 6 de marzo, a las 11:30 horas, el círculo de bordado “Palabras, puntadas e hilos para estar juntos”, en la Sala 1, con la participación de estudiantes de distintas licenciaturas y personas invitadas, en una actividad colectiva centrada en el aprendizaje práctico y la convivencia.

La sesión fue guiada por integrantes del Colectivo La 15, organización con más de 18 años de trabajo cultural y social en la zona de Santa Anita hasta Las Ninfas. De acuerdo con sus integrantes, sus proyectos se desarrollan a partir de tres ejes: arte, pedagogía y comunidad. En su etapa más reciente, añadieron el eje de comunicación para fortalecer la difusión y el diálogo social.

Durante la jornada, Majo Ojeda y Diana García compartieron con el grupo la importancia de las prácticas artísticas para construir vínculos y abrir conversaciones sobre la vida cotidiana. El colectivo explicó que su trabajo inició principalmente con infancias y, tras la pandemia, amplió su alcance hacia otras líneas como la producción de contenidos auditivos.

Colectivo La 15: arte, pedagogía y comunicación

Entre las iniciativas mencionadas por las organizadoras se encuentra el podcast Narrar lo invisible, además de proyectos textiles y comunitarios como Mandiles, Cuidar y resistir y Las caras de la luna, orientados a visibilizar historias, experiencias y saberes vinculados con la vida colectiva.

La actividad contó también con la participación de la artista y artesana invitada Ana Laura, reconocida con el Premio Nacional de Artesanía de Tlaxcala. En su intervención, compartió parte de su experiencia en el trabajo textil y en el tejido en telar de pedal, técnica empleada en la elaboración de sarapes de Saltillo desde la época colonial.

Ana Laura explicó algunos procesos y materiales del teñido natural. Indicó que el añil permite obtener distintos tonos de azul; que la grana cochinilla, conocida como “sangre de nopal”, produce gamas rojas, rosas y moradas; y que el palo de Brasil genera tonos rojos y naranjas. También mencionó el uso del pericón para obtener amarillos.

Teñido natural y puntadas básicas para comenzar

Tras la explicación, el grupo realizó un ejercicio práctico de bordado. Cada participante recibió un aro y materiales para iniciar, mientras las organizadoras explicaban puntadas básicas y resolvían dudas durante el proceso.

La dinámica propició un espacio de intercambio entre estudiantes de carreras como comercio, turismo, administración de empresas y contaduría, así como personas adultas mayores invitadas, en un diálogo intergeneracional centrado en el aprendizaje y la conversación.

A lo largo del taller, surgieron palabras y frases que guiaron la reflexión colectiva, como “aprender haciendo”, “afecto”, “sabiduría” y “un sueño que comienza”, en torno a la idea de que el bordado puede ser una forma de narrar experiencias y fortalecer la memoria.

El círculo concluyó con la invitación a reconocer el valor de los procesos comunitarios en el arte textil y su potencial para conectar historias y conocimientos, con la expectativa de dar continuidad a espacios que promuevan el encuentro a través de prácticas creativas.