La especialista Blanca Pedauyé Rueda explicó cómo una alimentación equilibrada favorece la concentración, la memoria y el desempeño académico de los estudiantes.
Como parte del Global Summer UPAEP 2026, la Universidad llevó a cabo la conferencia "Relación entre la alimentación y el rendimiento académico", impartida por la Mtra. Blanca Pedauyé Rueda, académica de la Universidad Camilo José Cela (España). Durante su intervención, la especialista explicó cómo las decisiones alimentarias diarias influyen directamente en el funcionamiento del sistema nervioso y en el desempeño académico de los estudiantes.
Alimentación y nutrición: conceptos distintos
En la sesión se destacó que una persona toma entre 200 y 250 decisiones diarias sobre su alimentación, muchas de las cuales ocurren de forma automática a través del sistema nervioso. Para entender su impacto, la ponente diferenció la alimentación, definida como el acto voluntario y consciente de ingerir comida para saciar el hambre, de la nutrición, que consiste en el proceso biológico e involuntario mediante el cual el organismo transforma esos alimentos en la energía continua que el cerebro necesita para realizar todas sus funciones cognitivas.
Asimismo, explicó que el rendimiento académico está condicionado por factores modificables como la calidad del sueño, el manejo del estrés y la nutrición. Para ejemplificarlo, comparó el caso de dos estudiantes: uno que consume un desayuno con alto índice glucémico, basado en azúcares refinados y alimentos ultraprocesados, experimenta picos de energía seguidos de cansancio y falta de atención; mientras que otro que elige carbohidratos complejos y proteínas mantiene un suministro constante de glucosa, favoreciendo una mayor concentración durante las clases.
Nutrientes para potenciar el aprendizaje
Finalmente, la Mtra. Pedauyé Rueda habló sobre los nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del cerebro, mientras destacó la importancia de los carbohidratos complejos como fuente de energía sostenida, las proteínas para la producción de neurotransmisores, el omega-3 para fortalecer la memoria, el hierro para la oxigenación celular, las vitaminas del complejo B para el metabolismo energético y una adecuada hidratación para prevenir el deterioro cognitivo.
Además, advirtió sobre los riesgos de adoptar durante los periodos de exámenes una dieta occidental, caracterizada por el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados y café, ya que favorece un círculo de estrés y bajo rendimiento. En su lugar, recomendó patrones alimenticios como la dieta mediterránea y la dieta MIND, por sus beneficios para la salud mental, la memoria y el aprendizaje.
A través de este tipo de actividades, UPAEP fortalece la formación integral de sus estudiantes al promover hábitos que favorecen su bienestar físico y mental, al tiempo que impulsa el desarrollo de competencias necesarias para un mejor desempeño académico y profesional.
















