En estas fechas celebramos el día del amor y la amistad, por lo cual es común ver flores y corazones en todas partes. En este sentido, podemos decir que dicha celebración es palpable pues podemos tocar sus elementos. Desde las flores hasta los globos, pasando por los chocolates, es una celebración fácil de percibir. Al mismo tiempo, es un día que motiva la creatividad con la aparición de diferentes tarjetas alusivas.
Una característica menos palpable de San Valentín es que se encuentra a un mes del 14 de marzo, día de las matemáticas. Es decir, en un mes celebraremos algo que es mucho menos palpable que el amor y la amistad. Ello se debe a que los conceptos matemáticos son abstracciones con las cuales buscamos entender el entorno que nos rodea. Sin embargo, dicha abstracción también es una barrera para que muchas personas se acerquen a las matemáticas. Por ello, como cada año, la Unión Internacional de Matemáticas (UIM) ha elegido la relación entre matemáticas, arte y creatividad como tema central para celebrar las matemáticas durante 2025. El objetivo de la UIM es hacer palpable una celebración que por lo general se enfoca en compartir datos curiosos, actividades recreativas o avances científicos.
¿Cómo hacer palpable lo abstracto? En este espacio hemos platicado de algunos elementos matemáticos que podemos percibir en nuestro entorno. Por ejemplo, las teselaciones están asociadas a la forma en cómo ponemos el piso en nuestras casas con la repetición de figuras geométricas; por ello, podríamos proponer una teselación diferente a la común basada en cuadrados. De igual forma, hemos hablado del origami matemático (o papiroflexia) que a partir de grafos de dos dimensiones construye figuras tridimensionales identificando nodos o aristas adyacentes. Así, hacer palpable lo abstracto impulsa la creatividad y el quehacer artístico. Ya en la antigüedad se había dado cuenta de esto. De hecho, se dieron cuenta que la construcción o creación de objetos es una forma de representar la proporción entre sus elementos. Más aún, la percepción que tenemos sobre el objeto cambia sí la proporción cambia; es decir, hay proporciones más agradables a la vista que otras.
La razón áurea es una de las proporciones que más ha llamado la atención de artistas desde la antigüedad. En la naturaleza es posible observar que la espiral característica del caparazón de un caracol guarda una proporción estética, fácil de replicar. Esto se debe a que dicha proporción considera dos segmentos de una recta de tal forma que la razón entre el total y el segmento mayor es igual a la razón entre el segmento mayor y el segmento menor [(M+m)/M = M/m]. La última razón se trata de un número irracional (su parte decimal es infinita no periódica, al igual que pi) llamado Fi. Este ha inspirado obras como la La Gran Ola de Kanagawa de Hokusai, o la Mona Lisa de Leonardo da Vinci. Encontrar la espiral áurea en diferentes obras de arte es una tarea que puede ayudar a hacer palpable lo abstracto el próximo 14 de marzo.