Los tres títulos que cambiaron el rumbo de los videojuegos
24/01/2026
Autor: Mario Marín
Programa Académico: Estudiante de la Facultad de Medicina

La industria de los videojuegos nos ha dado momentos de todo tipo, desde noches de desvelo en las que peleas contra el jefe final, momentos únicos en los que tu hermano o primo y tú se ayudan para pasar de nivel, o aquel día en el que conociste por línea a un amigo. Pero, ¿te has preguntado alguna vez gracias a qué videojuegos en especial es que has podido vivir todo eso?

Pues el día de hoy te diré los tres videojuegos que han significado un enorme cambio para esta genial industria.

El primero y diría yo que el más importante es Super Mario Bros de 1985. Este clásico de Nintendo no solo fue un éxito, sino que literalmente revivió la industria tras su gran crisis en los años 80. Fue el juego que enseñó al mundo cómo debía sentirse un buen videojuego: controles precisos, niveles bien pensados y una curva de dificultad justa. Cada salto, cada enemigo y cada secreto estaba diseñado con una intención. Gracias a Super Mario Bros., millones de personas se enamoraron de los videojuegos, y nació el concepto de “plataformero” tal como lo conocemos.

Después llegó DOOM (1993), el título que cambió la forma en que veíamos y jugábamos los videojuegos (literalmente) al popularizar la vista en primera persona. Su tecnología 3D, su ritmo frenético y la posibilidad de jugar con otros por internet marcaron una nueva era. DOOM no solo fue un juego, fue una revolución técnica que abrió el camino a los shooters modernos como Halo, Call of Duty o Counter-Strike. Yo los describiría como aquel que logró de los videojuegos una experiencia inmersiva.

Por último, tenemos a Dark Souls (2011), un título que redefinió lo que significa el desafío y la recompensa. En una época en la que aún reinaba la wii y los juegos se volvían cada vez más fáciles, tanto Demon´s Souls pero sobre todo Dark Souls apostó por la dificultad, la paciencia y la exploración. Su forma de contar historias sin palabras, a través del entorno y los objetos, influyó profundamente en el diseño narrativo de la última década. Además, dio origen a todo un género: los soulslike. Más que un juego, para mí fue una filosofía sobre aprender a través del fracaso.

Estos tres títulos son más que simples videojuegos, son auténticos pilares en la historia de esta industria. Cada uno cambió la manera en que jugamos, pensamos y sentimos los videojuegos.

Al final, cada vez que tomamos un control y nos sumergimos en un nuevo juego, estamos disfrutando del legado que dejaron estos tres títulos. Tres juegos, tres épocas y una misma idea: los videojuegos han crecido con nosotros, y nosotros junto a ellos.