Sadol Martínez: carácter forjado en la duela
15/01/2026
Autor: Yolanda Jaimes

Capitán del representativo varonil de basquetbol de UPAEP, Sadol ha convertido cada reto deportivo y personal en una fuente de fortaleza, liderazgo y gratitud.

Ser capitán no es solo portar una letra en el uniforme. Para Sadol Amín Martínez Leal, estudiante de Comunicación y Medios Digitales y capitán del equipo representativo de basquetbol varonil UPAEP, el liderazgo se construye todos los días: en los entrenamientos, en los partidos cerrados, en los viajes largos y, sobre todo, en los momentos en los que el equipo necesita estabilidad emocional y carácter.

Desde su llegada al baloncesto competitivo, Sadol entendió que el alto rendimiento exige constancia, disciplina y una mentalidad fuerte. Su trayectoria dentro de UPAEP ha estado marcada por resultados concretos: campeonatos, reconocimientos individuales y un crecimiento sostenido que lo llevó a consolidarse como una pieza clave del representativo.

Liderar desde el ejemplo

El nombramiento como capitán llegó de manera inesperada, pero no casual. Su entrega en la cancha, su capacidad para escuchar y su compromiso con el grupo lo colocaron naturalmente en ese rol. Para Sadol, liderar no significa alzar la voz, sino acompañar, sostener al equipo en los momentos difíciles y mantener la unión cuando la presión aumenta. 

“Ser capitán implica responsabilidad con tus compañeros, con el staff y con la institución. Sabes que alguien siempre te está observando y que tu actitud también marca el ritmo del equipo”, señaló. Esa conciencia lo ha llevado a asumir cada partido como una oportunidad para crecer, no solo como jugador, sino como referente. 

La familia como motor

Detrás del atleta está la historia personal. Como hermano mayor, Sadol ha aprendido a ser ejemplo también fuera de la duela. Su familia ha sido un pilar constante, especialmente en uno de los momentos más complejos de su vida: la enfermedad de su mamá.

Lejos de quebrarlo, esa experiencia lo obligó a madurar y a valorar cada logro desde una perspectiva distinta. “Son situaciones que te hacen crecer como persona”, reconoció. La gratitud se volvió parte de su carácter: agradecido por la salud, por el apoyo familiar y por la oportunidad de seguir compitiendo. 

Ese respaldo emocional ha sido clave para mantenerse firme en la exigencia del deporte universitario. “Cuando ves todo lo que tu familia ha pasado, entiendes que no hay espacio para rendirse”, compartió.

Más allá del marcador 

El basquetbol le ha dado reflectores, pero también le ha enseñado a manejar la presión, a comunicarse mejor y a construir carácter. Sadol reconoce que hoy es una persona distinta a la de sus primeros años: más segura, más reflexiva y consciente del camino recorrido. 

Cada entrenamiento, cada partido y cada experiencia vivida con el equipo han contribuido a formar a un capitán que entiende el deporte como una escuela de vida. Su historia no se mide solo en puntos o campeonatos, sino en la fortaleza con la que ha aprendido a enfrentar la adversidad.

Hoy, Sadol Martínez lidera desde la duela con carácter, desde el vestidor con empatía y desde su historia personal con agradecimiento. Y mientras el balón sigue botando, su camino como atleta y líder universitario continúa creciendo.