La participación ciudadana es fundamental en la democracia de México
24/05/2021
Autor: Juan Méndez

Una democracia en donde la voluntad de un solo hombre es la que priva, no es una democracia. Una democracia en donde los gobernantes constantemente están atacando a los que piensan diferente, desacreditando a los medios de comunicación, tampoco es una democracia.

El próximo 6 de junio de 2021, los ciudadanos tendrán la responsabilidad cívica de participar en las elecciones y a la vez, continuar con los cuidados de salud que han señalado las autoridades de gobierno en cada estado del país.

Todos los ciudadanos de un país tienen derechos y obligaciones y a su vez responsabilidades, y esta última es más marcada cuando se vive en una democracia, porque en una tiranía en donde los habitantes son sojuzgados o reprimidos, su corresponsabilidad en los asuntos públicos no puede ir muy lejos porque está impedido de ejercer sus derechos públicos y sus derechos políticos, señaló Herminio Sánchez de la Barquera y Arroyo, Decano de Ciencias Sociales de la UPAEP.

Dijo que en un sistema democrático, los ciudadanos son corresponsables de la marcha de las cosas, al agregar, “en una democracia en donde el voto verdaderamente vale, no se admite quejarse de que los gobiernos sean siempre los mismos, porque una parte de lo que ocurra en ese país, es corresponsabilidad de los ciudadanos, que votan o dejan de votar”.

Indicó que es muy diferente el papel del ciudadano en una democracia que en una no democracia. Al subrayar que en el caso de México, “todavía vivimos en una democracia, la cual en estos momentos se está cayendo en pedacitos, los ciudadanos tienen una gran responsabilidad por hacer valer la democracia, que es la de votar, preguntarnos si se está mejor hoy que la última vez que fuimos a votar, si el país está mejor ahora que años atrás y si el camino que estamos tomando ahorita como nación está bien o estaba mejor el de antes”.

Reiteró que en una democracia los ciudadanos somos corresponsables de que las cosas caminen bien y por ello, los ciudadanos son fundamentales y esenciales en la construcción de la democracia.

Sánchez de la Barquera advirtió que “en estos momentos no sólo se trata de construir la democracia, sino que se trata de recuperarla porque la están tirando pieza por pieza, la están desmantelando y los ciudadanos tenemos que decidir si queremos que siga la destrucción de la democracia o si queremos retomar el camino de construir una democracia mucho más sólida”.

Señaló que una democracia en donde la voluntad de un solo hombre es la que priva, no es una democracia. Una democracia en donde los gobernantes constantemente están atacando a los que piensan diferente o a la prensa, tampoco es una democracia.

Agregó que una democracia en donde la Constitución es pisoteada una y otra vez, tampoco es una democracia, por ello es importante que los ciudadanos piensen bien qué es lo que quieren y cuál es su papel como ciudadanos para hacer valer la democracia en nuestro país.

En su participación, Valente Tallabs González, Director de la Facultad de Ciencia y Gobierno de la UPAEP, manifestó que este cuestionamiento y desencanto que hay con la democracia, no es sólo en México, sino en general en varias partes del mundo, pero que se acentúa en la región de Latinoamérica y de manera particular en nuestro país, en donde los estudios de Latinobarómetro dicen que somos el país que menos cree en la democracia, pero hay que entender que hubo un abuso en los años en que se habló de temas como gobernanza, del proceso de democratización y de ciudadanización, porque se le atribuyeron facultades que en sí misma, no tiene la democracia, lo que genera un desencanto por parte de los ciudadanos.

Tallabs González expresó que ante una democracia incipiente, naciente, doliente y defectuosa, nos falta en México entender que es un proceso a largo plazo y que se tiene que construir una nueva democracia que vaya más allá de esa perspectiva tradicional, y no se trata de solo ver quién nos va a gobernar, sino que se deben considerar otras dimensiones para la construcción de ciudadanía y de la nueva democracia que requiere nuestra nación.

Por lo tanto, dijo que se busca que haya una ciudadanía más activa ya que no sólo se trata de que el estado respete o implemente los derechos universales, sino que debe ser un trabajo conjunto de la ciudadanía y estado por construir una democracia más sólida.

Valente Tallabs enfatizó que la ciudadanía debe ser la arquitecta de la nueva democracia, generar los espacios públicos para el debate, la reflexión, un espacio para conocer las propuestas y crear las instituciones que den respuesta a las necesidades de la ciudadanía y no del gobierno.

En su intervención, Juan Pablo Aranda Vargas, catedrático de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la UPAEP, acotó que una verdadera democracia exige la participación de los ciudadanos, generando espacios de diálogo, conformando comunidades en donde se dé la consolidación social para entender cómo funciona la democracia y que no basta con sólo salir a votar.

Indicó que ante el escenario que se está viviendo en nuestro país, lo primero que tienen que hacer las comunidades democráticas es promover la vida democrática dentro de ellas mismas, una vida de tolerancia, una vida de diversidad, de respeto a la diversidad, una vida de diálogo, de debate y no de imposición, una vida en donde el ciudadano prima sobre el gobierno, en donde el ciudadano sea el que verdaderamente manda.

Advirtió que en México, de lo que más carecemos es de una cultura cívica, y en eses sentido, los ciudadanos nos debemos preguntar cuál es el tipo de cultura que estamos viviendo, “cuál es la cultura política en México, es esa cultura de corrupción en donde todo mundo se corrompe; una cultura de impunidad, en donde el que no tranza no avanza; una cultura en donde a nadie se le castiga. Y si vivimos con esa lógica de oprimir a los demás, de marginarlos, de no ser tolerantes, de promover el clasismo, de seguir así, no podremos dar paso a la democracia”.

Aranda Vargas, destacó que en las familias se tiene que educar democráticamente, es diferente educar a la familia en una aristocracia que en una democracia; en una democracia al niño o a la niña se les tiene que enseñar a pensar críticamente, a entender la igualdad entre los sexos, a promover este tipo de dinámicas.

Por lo tanto, dijo que hace falta construir comunidades democráticas en nuestro país, y eso pasa por la familia, pasa por las instituciones, pasa por las universidades y por todos los organismos intermedios, se tienen que generar ambientes democráticos, ambientes críticos, ambientes tolerantes, generar una cultura de rendición de cuentas, de transparencia, de acceso a la información autónomas y no como quiere el gobierno federal actual, que sean controladas por ellos mismos.

Por último, comentó que en las manos de los ciudadanos está el rumbo que México quiera seguir, por una senda antidemocrática, por una senda populista que es la que estamos viviendo o, por el contrario, vamos a apostar realmente por rehacer la política en nuestro país.