Museo UPAEP, reunió a público infantil y adulto para contar y dibujar historias personales vinculadas al futbol.
Niñas, niños y personas adultas participaron en la “Activación Narrativas Futboleras”, un taller realizado en la Sala 1 del Museo UPAEP, el pasado 13 de marzo, que propuso mirar el futbol más allá del juego, como un lenguaje para expresar experiencias, emociones y formas de convivencia.
La actividad se planteó como un espacio de diálogo donde cada participante compartió su manera de vivir el deporte, desde lo familiar hasta lo comunitario, con ejercicios centrados en la construcción de relatos personales.
A lo largo del encuentro, se invitó a reconocer la diversidad de miradas dentro de un colectivo. Con esa base, el taller incorporó herramientas creativas como el dibujo, la escritura y la narración oral para transformar vivencias en historias.
Dibujo y escritura como herramientas de memoria
El trabajo práctico incluyó materiales como cartoncillo, lápiz y grafito. Con ellos, las y los asistentes plasmaron ideas y recuerdos relacionados con el futbol, y exploraron cómo este deporte aparece en la vida cotidiana.
Las dinámicas permitieron que el público combinara imágenes y palabras para representar identidades y emociones. El énfasis estuvo en la expresión personal, más que en la competencia deportiva.
En una segunda etapa, se abrieron espacios de participación para compartir anécdotas. Algunas intervenciones se centraron en la convivencia familiar y otras en la intensidad emocional que suele acompañar un partido, ya sea en la cancha o desde las gradas.
“Para mí el futbol es pasar tiempo en familia y compartir la emoción de un partido”, comentó una de las participantes durante la actividad.
Un cierre colectivo con micrófono y relatos
El taller concluyó con un ejercicio colectivo: una persona narró su historia frente a un micrófono mientras el resto la representaba mediante dibujos o palabras. La dinámica articuló escucha, creatividad y colaboración.
Con esta activación, el futbol funcionó como punto de encuentro para impulsar la narración y la producción visual, y para promover la convivencia entre niñas, niños, personas adultas y familias.
La propuesta deja abierta la posibilidad de seguir generando espacios donde el deporte sea también una vía para contar historias y fortalecer vínculos comunitarios.
















