El interés de la intervención psicosocial es lograr cambios que se traduzcan en el desarrollo o mantenimiento del bienestar de las personas, es decir, en el establecimiento o la permanencia de un estado de salud integral y no sólo la ausencia de enfermedad o de invalidez en las mismas (Organización Mundial de la Salud [OMS], 1948). Una estrategia clave para alcanzar lo anterior ha sido la colaboración entre investigadores y líderes sociales locales, quienes llevan a cabo conjuntamente los pasos metodológicos que corresponden a la intervención psicosocial.
No obstante, ¿cómo localizar a los líderes locales? y ¿qué tipo de liderazgo puede ser más pertinente para lograr cambios sociales efectivos?
Como punto de partida, es necesario considerar que cada contexto social delimitado se puede estudiar como una red social, donde existen elementos (las personas) y relaciones (cada persona se vincula con otra) (Borgatti, Everett y Johnson, 2018) Por ejemplo, en la imagen 1 se observa una red social compuesta por 36 personas, quienes establecieron un total de 306 relaciones entre sí. Con estos datos, se obtiene una densidad de 0.243 puntos o, en términos de porcentaje, estas 36 personas se relacionaron entre sí en un 24%.
Imagen 1
Red social compuesta por 36 personas y 306 relaciones
Elaboración propia
Con el análisis de la red social de algún contexto delimitado, se pueden localizar a los líderes y, asimismo, clasificarlos con base en ciertos criterios, como se presenta a continuación.
Un líder queda definido como un elemento (persona) que se relaciona con la mayor cantidad de elementos ubicados en la misma red social. La manera en que se relaciona con los demás, determinará su tipo. Para los fines de este artículo, solamente se definirán tres tipos de líderes.
El primer tipo de líder a mencionar se denomina líder local, quien es determinado por su alta conexión social inmediata. Este tipo de líder cubre la función de tener un gran involucramiento o actividad local. En términos psicosociales, sabe lo que los demás a su alrededor piensan, sienten o hacen respecto a ciertos temas de interés. Además, tiene la capacidad de influir en las personas con las que interactúa, fomentando la modificación o el mantenimiento de ciertas creencias, sentimientos o acciones.
El segundo tipo es el líder informado, definido por su alta conexión social global. La función que satisface este líder se relaciona con su nombre, ya que logra fácilmente obtener información clave proveniente de casi toda la red, lo que le permite tener la capacidad de ser independiente en comparación con el resto de los integrantes para la obtención de la misma. Esta capacidad se logra debido a la proximidad que tiene con la mayor cantidad de personas ubicadas en la red social analizada. Si un sujeto de la red no quiere o no puede proporcionarle la información, tiene muchas más opciones (sujetos) para obtenerla. Un aspecto psicosocial a destacar es la influencia que puede ejercer sobre los demás para mantener o cambiar ciertas creencias, sentimientos o acciones, como lo hace el líder tipo local, con la diferencia de que éste puede lograrlo a nivel global.
Por último, el tercer tipo es el líder selectivo, quien es determinado por su alta conexión con los distintos grupos sociales existentes en la red. En otras palabras, su función es servir como puente de conexión entre los grupos, debido a la posición que ocupa. Su rol principal es controlar el flujo de la información que circula entre los grupos, lo que le otorga una gran influencia en la dinámica social. Psicosocialmente, debido a que los grupos existentes en la red tienden a pensar, sentir o actuar de forma distinta entre sí, este líder logra conocer tales diferencias y puede influir en el mantenimiento o en la modificación de las mismas en ciertos grupos o en todos si así lo desea.
Siguiendo con el ejemplo anterior, se pueden localizar en él los tres tipos de líderes mencionados a partir de algunas operaciones matriciales y considerando los criterios referidos (ver imagen 2). Como líderes de tipo local e informado se encuentran las personas con el número 24 y 35 (asignados con el color rojo), y como líderes de tipo selectivo se encuentran las personas con el número 20 y 32 (asignados con el color verde).
Imagen 2
Localización de cada tipo de líder dentro de la red social
Elaboración propia
Continuando con la segunda pregunta, la cual es ¿qué tipos de líderes pueden ser más pertinentes para lograr cambios sociales efectivos?, se podría decir lo siguiente.
Borgatti (2006) sugirió que los líderes más críticos para los programas de intervención se pueden identificar encontrando aquellos que abarcan la red de manera más óptima, es decir, quienes logran relacionarse con la mayor cantidad de personas pertenecientes a la misma red. Sin embargo, también es importante tener en cuenta que los sujetos más centrales (algunos tipos de líderes) a veces pueden estar vinculados con las mismas personas**.** (Wasserman y Faust, 1994; Medley, Kennedy, O'Reilly, y Sweat, 2009). Considerando esto, podría ocurrir que, al seleccionar algunos de ellos, estos estuvieran vinculados entre sí o que tuvieran las mismas relaciones, lo cual no sería lo más óptimo para la intervención. En este sentido, es necesario realizar distintos análisis estructurales de cada líder para conocer con quiénes de ellos se lograría cumplir con lo mencionado.
En la imagen 3 se puede observar un breve ejemplo de esto, considerando los líderes 24 y 35 (previamente identificados como líderes de tipo local e informado). Si bien ambos se vinculan con un líder de tipo selectivo (20 ó 32, según corresponda) y tienen ocho relaciones distintas entre sí; también, comparten siete relaciones en común (seleccionados con círculos rosas). Por lo tanto, estos dos líderes no abarcan la red de forma óptima.
Aplicando el mismo análisis a los demás líderes, se puede llegar a la siguiente conclusión: los líderes idóneos para la intervención psicosocial son el 24 y 32 debido a la diversidad de relaciones que se pueden alcanzar a través de ellos; por ejemplo, al seleccionar al 24 se estaría trabajando indirectamente con el 20, y al trabajar con el líder 32 se estaría trabajando indirectamente con el líder 35; incluyendo las relaciones que tienen cada uno de los mencionados.
Imagen 3
Análisis estructural de los líderes 24 y 35, ubicando sus relaciones sociales en común
Elaboración propia
Una vez realizado lo anterior, es necesario considerar la postura que cada tipo de líder tendría ante los cambios requeridos en una intervención psicosocial. Siguiendo a Borgatti (2006), los líderes locales e informados no siempre son los mejores agentes de cambio, ya que tienden a mantener un interés personal por el status quo. De hecho, son líderes debido a la dinámica social que actualmente existe en la red social analizada; si se presentaran cambios en la estructura, también habría cambios en la dinámica; por lo tanto, su liderazgo podría verse afectado. En cambio, los líderes de tipo selectivo son los más adecuados para ser considerados en la mayoría de las intervenciones, ya que suelen ser más receptivos al cambio e incluso están en una mejor posición para cambiar a otros. Esto se debe a que tienen información sobre las virtudes y vicios de cada uno de los grupos sociales existentes en la red y, además, se encuentran más sensibles a los cambios que se requieren para lograr los intereses de la intervención.
Por todo lo anterior y para terminar con el ejemplo analizado, los líderes con los que finalmente se podría trabajar serían el 20 y el 32 por pertenecer al tipo selectivo. Sin embargo, si fuera necesario trabajar únicamente con uno de ellos, la mejor opción sería el líder 32, debido a que a través de él se abarcaría a la red social de la manera más óptima. Si bien ambos líderes se vinculan con un líder de tipo local o informado y tienen cuatro relaciones en común (seleccionados con círculos rosas), el líder 32 cuenta con nueve relaciones distintas, mientras que el líder 20 tiene solo siete (ver Imagen 4).
Imagen 4
Análisis estructural de los líderes 20 y 32, ubicando sus relaciones sociales en común
Elaboración propia
En conclusión, si se desea realizar alguna intervención psicosocial en un contexto social delimitado, es necesario trabajar en conjunto investigadores y líderes sociales locales con el fin de lograr el desarrollo o mantenimiento del bienestar de las personas. Para lograrlo, el primer reto a enfrentar es la localización de los líderes, y el segundo, es la identificación del líder más idóneo para la intervención. Como se ha expuesto, estos retos pueden superarse de manera más eficiente mediante los siguientes pasos:
- Determinar la red social correspondiente al contexto social de interés.
- Localizar en ella a los líderes locales a través de ciertos criterios y operaciones matriciales; incluyendo su clasificación.
- Analizar la estructura social de cada líder para determinar su selección, con el fin de cumplir con el interés de la intervención psicosocial, donde las relaciones que tienen con los demás y la postura que tienen ante los cambios psicosociales sean los dos criterios a considerar en esta selección.
También, a través de este artículo, se descubrió que solo un tipo de líder de los tres analizados (el líder selectivo) es el más propenso a aceptar los cambios requeridos por la intervención. Lo anterior, independientemente de su capacidad para influir en los distintos grupos establecidos en la red social para mantener o cambiar ciertas creencias, sentimientos o acciones entre ellos.
Referencias:
Borgatti, S. P, Everett M. Gand y Johnson, J. C. (2018). Analyzing social networks. SAGE
Borgatti, S.P. (2006). Identifying sets of key players in a social network. Computational & Mathematical Organization Theory, 12, 21–34 https://doi.org/10.1007/s10588-006-7084-x
Medley, A., Kennedy, C., O'Reilly, K., y Sweat, M. (2009). Effectiveness of peer education interventions for HIV prevention in developing countries: a systematic review and meta-analysis. AIDS Educ Prev, 21(3), 181-206. doi: 10.1521/aeap.2009.21.3.181
Organización Mundial de la Salud (1948). Constitución de la Organización Mundial de la Salud [Documento en línea]. Disponible: http://www.who.int/gb/bd/PDF/bd46/s-bd46_p2.pdf
Wasserman, S y Faust, K. (1994). Social Network Analysis: Methods and Applications. Cambridge Univ. Press.